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La Habana.- UN TEMA ha entrado con fuerza a la cotidianidad de los cubanos, quienes propensos a dar opiniones se involucran en el debate del Proyecto de Ley del Código de las Familias.
Aprobar un nuevo Código sobre el vigente desde 1975 es un proceso lógico en medio de las muchas transformaciones que afronta la sociedad cubana, en que el deporte sigue siendo un pilar en la formación de nuestra identidad y cultura.
Por ello resulta importante conocer la visión de deportistas y entrenadores, quienes tanta ascendencia tienen entre las familias cubanas.
De esa influencia está consciente Vladimir Quintas, entrenador del equipo nacional de tiro con arco desde 2004, padre de familia y un educador permanente.
Convocado por JIT a opinar sobre el nuevo Código de las Familias, asegura que le satisface la proyección inclusiva de lo que se debate y será llevado a referendo para su aprobación.
«Se trata de un paso de avance en el desarrollo social del país, que otorga derechos que en alguna medida estaban restringidos con anteriores leyes», reconoce.
«Representa un contenido complejo por el entramado social de Cuba, con una tradición muy patriarcal y prejuicios que todavía prevalecen», confiesa aunque está convencido de la importancia de ordenar jurídica y coherentemente el país, al que debemos todos los esfuerzos.
«Hablamos de un Código amplio, abarca muchos tópicos, pero lo más importante es que está dirigido a reforzar los derechos ciudadanos. Todo lo que busque otorgar derechos civiles es positivo», reconoce sobre un proyecto que permite mejoras a partir de los criterios de la población.
Familias reconstituidas, uniones consensuales, deberes parentales apreciados desde otra óptica, derechos por igual para todo miembro de la familia confluyen en una propuesta que expresa la importancia brindada por el estado al núcleo principal de la sociedad.
«A veces se estrechan mucho los análisis y se centran, por ejemplo, en temas como el matrimonio igualitario. Debemos mirar el documento como algo más amplio e inclusivo», opina.
«Tenemos avances en los derechos de las mujeres, la legalización del aborto y otras cuestiones logradas a lo largo de estos años. Ahora se legalizarían otras que nos llevarán a una mejor sociedad», asevera el preparador.
Desde su experiencia, Quintas está convencido de la necesidad de que el país cuente con una ley tan abarcadora como la que se propone, a tono con las complejidades de la sociedad.
Y asegura que al expresar sus criterios puede contribuir a que las nuevas generaciones cuenten con un Código de las Familias más plural y que las distinga. «Es mi deber como ciudadano, como padre y también como formador de jóvenes deportistas, quienes también representan al futuro de nuestro país», sentencia.
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