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La Habana.- LA PANDEMIA de la covid-19 dejó en silencio las instalaciones deportivas, sumidas en la añoranza por los niños corriendo tras un balón de fútbol, por las emociones de un duelo de baloncesto o la sincronía de una clase de artes marciales.
Sin embargo, la calma no ha sido absoluta, al menos en La Habana. En varios campos deportivos las actividades habituales se han transformado, con profesores y demás trabajadores empeñados en mejorar sus condiciones.
«Se trata del rescate de instalaciones en tiempos de covid. El objetivo es mantener el trabajo para que cuando podamos retomar los servicios todo esté en óptimas condiciones», reconoce Osvaldo López Peña, jefe del departamento de inversiones de la Dirección Provincial del Inder en la capital.
«Tenemos un plan ambicioso para 2021. Queremos rescatar cerca de 100 instalaciones en toda la ciudad», adelanta mientras responde a una invitación de JIT para abundar sobre avances visibles en algunos sitios.
Quienes transitan a diario pueden observar los cambios en escenarios deportivos muy conocidos. Pintura exterior, cercas perimetrales reparadas, áreas verdes podadas y canchas en mejor estado forman parte del panorama.
«Estamos enfrascados en las instalaciones emblemáticas de cada territorio, de acuerdo con la cantidad de deportes diferentes que se practican, los cuales oscilan entre 10 y 14», añade el directivo, quien reconoce el apoyo brindado por el Gobierno y el Partido en los municipios.
Una cifra aproximada de 14 millones de pesos se ejecutará en el actual año, con un plan estructurado según necesidades reales y con la premisa de avanzar sin violentar el proceso.
«El alcance tiene que definirse con sensatez. Debemos establecer hasta dónde llegar con lo disponible. Y muy importante: tener claro lo fundamental del mantenimiento una vez concluyan las reparaciones. De lo contrario es ir hacia atrás», afirma.
Lo proyectado tiene niveles según la complejidad de cada sitio. Por ejemplo, el Combinado Deportivo José Martí, conocido como Parque Martí, demanda recursos que sobrepasan las actuales posibilidades, de ahí que su rescate demorará un poco más.
Las piscinas representan un punto neurálgico de este asunto. Las necesidades de las cerca de 16 existentes en el territorio han sido registradas, pero las soluciones implican inversiones de distinta envergadura.
«Pusimos en funcionamiento las cuatro de la Eide Mártires de Barbados, que estaban en muy mal estado. Ahora buscamos vías de financiamiento para el equipamiento, sin duda lo más difícil. Ya están instalándose motores de avanzada tecnología en las albercas de Guanabo y la Salvador Allende de La Habana del Este», explicó López Peña.
Sobre el reto de mantener lo alcanzado, el funcionario aseguró que recaerá en quienes conviven en cada centro.
«Los trabajadores son los protagonistas y tienen que sumarse al proceso y tener sentido de pertenencia. En casa no te gusta que ensucien la pintura, pues en las instalaciones debe ser igual», concluyó.
DE RECORRIDO…
Para constatar sobre el terreno parte de lo conversado, JIT recorrió algunas instalaciones y conoció a protagonistas de lo hecho.
En el Combinado Deportivo Eduardo Saborit, del municipio Playa, ya se notan los cambios. Toda la fachada quedó reparada, al igual que las cercas perimetrales y varias oficinas.
«La instalación estaba en estado deplorable, con muchas dificultades en el techo. Hemos ido mejorando la estructura en la parte de las gradas, en el salón de historia y en otras áreas internas; también la pira olímpica», comenta Solangel Delgado, directora durante varios años y en proceso de entrega a Carmen Bastardo.
En el Saborit se practican 12 deportes, existen proyectos especiales como la liga de fútbol de barrios, y hablan con orgullo de la integración entre profesionales recién graduados y el resto de los trabajadores.
Queda mucho por hacer, pues la cubierta del graderío no se ha tocado, las pistas de atletismo y patinaje no muestran sus mejores caras, y tampoco los colchones de judo y lucha. También urge reparar las instalaciones hidráulicas. Sin embargo, no caben dudas sobre los avances y el proceso no se detendrá.
KARATE EN MARIANAO
En el Consejo Popular Zamora-Coco Solo, de Marianao, hasta hace poco no había un área para practicar el karate. Ya eso cambió gracias al empeño de unas pocas personas.
Un antiguo basurero se convirtió en la Escuela de Karate Camilo Cienfuegos, que espera por el fin de la covid-19 para su inauguración oficial.
La directora municipal del Inder, Yudelsi Díaz, los profesores Jorge Luis Piloto y Ernesto Cobas, padres de alumnos y vecinos de la comunidad contribuyeron a cumplir el sueño. Ahora muestran orgullosos el espacio que prometen cuidar para que brinde servicios durante muchos años.
Niños de entre siete y 15 años de edad se beneficiarán de la nueva sala, dotada de facilidades como iluminación artificial, servicios sanitarios, colchón en óptimas condiciones y un lugar para exhibir los premios conseguidos y futuros.
Lo mejor de todo es que cada pedacito tiene una historia muy personal. Detrás de cada teja o ventana, de la pintura y la cerca está el esfuerzo de todos, hombres y mujeres felices por contar con un local listo para formar a campeones del mañana.
EN EL "PONTÓN" SE AVANZA
Idalmis Sánchez dirige a más de 80 trabajadores en el Combinado Deportivo José María Pérez y Capote, o simplemente “El Pontón”.
En sus áreas se practican 11 deportes y así influye en una de las zonas más pobladas de la capital.
«Durante la pandemia pudimos rescatar los banquillos del terreno de beisbol, la iluminación del lobby y la pintura de las áreas exteriores. Nos queda pendiente el sistema hidráulico, la pintura de las canchas de frontenis y sobre todo la piscina, cuya reparación es mucho más compleja», explica Idalmis durante el recorrido que permite palpar el esfuerzo desplegado.
Ella, como los directivos de otros centros capitalinos, siente su área de trabajo como una segunda casa e intenta inculcar el mismo amor a quienes le rodean. Además busca incentivar ese sentido de pertenencia en estos tiempos difíciles.
«Muchos están en labores relacionadas con la covid, pero los que quedamos aquí no tenemos descanso y seguimos la reparación para cuando podamos volver a recibir alumnos», asegura convencida de que la práctica del deporte y la recreación son un derecho de los ciudadanos y una prioridad de país.
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