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La Habana.- EFICAZ depredador, el animal asilvestrado es un espécimen de procedencia doméstica establecido y con libre movimiento en el medio natural. No vive ni se cría bajo tutela, manejo o supervisión de las personas.
Los animales domésticos alcanza cifras colosales en el planeta: mil 400 millones de cabezas de ganado bovino, 58 millones de caballos, 18 mil 500 millones de aves de corral, 986 millones de cerdos y entre mil 200 y mil 500 millones de perros, según documentos elaborados por expertos.
No obstante, debido a la desatención del hombre muchos se convierten en asilvestrados y pueden provocar grandes daños a la biodiversidad, uno de los viejos retos socioambientales a que se enfrenta la humanidad.
La depredación causada por animales domésticos ferales o baguales, como también se le denomina a los asilvestrados, se ha unido a factores como la contaminación, el cambio climático, la pérdida o deterioro de los hábitats, la sobreexplotación y la introducción de especies exóticas que se convierten en invasoras.
El impacto negativo en zonas rurales puede incluir, entre otros, la erosión del suelo, el sobrepastoreo, la transmisión de enfermedades y la depredación de la vida silvestre.
PERRO JÍBARO EN CUBA
Publicaciones científicas señalan que el perro jíbaro fue introducido en Cuba por los españoles, en la época de la colonización.
Hoy, la mayoría de los canes abandonados por sus dueños a su suerte se convierten en jíbaros, especialmente en las serranías y cayos.
De ese modo no solo se convierten en peligrosos depredadores, sino también en transmisores de enfermedades.
El perro es una subespecie doméstica del lobo Canis lupus, citan científicos, quienes abundan igualmente en que pueden transmitir al hombre más de 100 enfermedades zootécnicas.
Están involucrados, por ejemplo, en padecimientos como la fiebre con manchas de la Montaña Rocosa en América del Sur; la Enfermedad de Chagas; la leishmaniasi; la difilobotriasis, la triquinosis y la estrongiloidiasis.
Los casos de rabia en Cuba revelan una incidencia mucho mayor en áreas rurales que urbanas, alertan estudios.
En abril de 2012 el sitio web Tiempo 21, de Las Tunas, publicó sobre la incidencia del perro jíbaro en otras especies.
Numerosos ejemplares de perros jíbaros (Canis Familiaris) en la Reserva Ecológica Bahía de Nuevas Grandes-La Isleta, del municipio de Manatí, motivaron a los especialistas al estudio de sus costumbres, reproducción e incidencia en el resto de los animales reportados en el área.
La acción formó parte de un proyecto de la delegación provincial del Ministerio de Ciencia, Tecnología y Medio Ambiente (Citma) consistente en la prevención, el control y el manejo de especies exóticas invasoras en su ecosistema.
Similar investigación realiza el Ministerio de la Agricultura (Minag) de conjunto con la Federación Cubana de Caza Deportiva (FCCD), entidad con más de 40 mil afiliados fundada hace cuatro décadas y atendida desde el Inder.
Escogidos miembros de esa agrupación, y con permisos especiales de los citados Citma, Minag y otros, hacen en Cuba la caza sanitaria de animales asilvestrados causantes de grandes afectaciones a la salud y la economía, aseguró Jorge Jesús Peña, presidente de la FCCD.
Para ello se recomienda el uso de armas de fuego, pues el veneno puede afectar a las aves carroñeras, lo que generaría otros daños al medio ambiente.
La profunda diferencia de puntos de vista y creencias –éticas e incluso religiosas– de las personas respecto a qué debe hacerse con estos animales, complejiza la toma de decisiones y la formulación de políticas públicas en la materia.
En ese sentido, el Decreto-Ley de Bienestar Animal representa una apuesta por la vida desde el pasado 26 de febrero, pues viene a reforzar la legislación.
«Como estado miembro de la Organización Mundial de Sanidad Animal, somos responsables ante esa entidad de velar por la sanidad y el bienestar animal, y es el Minag el organismo con el papel rector en esa área», dice en una de sus partes.
Por ello se impone que tanto los dueños de mascotas como los criadores de animales domésticos y para la producción alimentaria aseguren la llamada interfaz hombre-animal-medio ambiente.
No por gusto, el perro sigue siendo el mejor amigo del hombre.
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