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La Habana.- EL COMBINADO Deportivo Vietnam Heroico, ubicado en la intersección de 23 y B, en el Vedado capitalino, se convirtió este fin de semana en el epicentro de una de las fiestas más esperadas por la comunidad deportiva de Plaza de la Revolución.
Niños, niñas, jóvenes, entrenadores y padres, llenaron de color y alegría las instalaciones, una de las que albergará, hasta el 15 de julio próximo, el Festival Deportivo Escolar, una variante de los Juegos Escolares Nacionales que, ante las dificultades del país, multiplica la actividad física y competitiva en cada municipio.
Aunque habrá competencias en los cinco combinados de Plaza, en la sede de Vietnam Heroico se desarrollarán actividades en varias disciplinas, entre ellas atletismo, baloncesto, beisbol, esgrima, fútbol para niñas y niños, judo, kárate y tenis de mesa.
«Esto es una fiesta del deporte en nuestra localidad», declaró a JIT Ania María Leyva Ramos, directora municipal de Deporte, Educación Física y Recreación.
«Es una idea necesaria que demuestra que cuando hay deseo de trabajar por la recreación del pueblo y la actividad deportiva de nuestros niños, sí se puede», expuso la directiva.
La convocatoria al Festival, explicó Leyva, ha sido un esfuerzo conjunto entre Gobierno, educación, cultura y las organizaciones de masa, con el apoyo de los consejos populares.
«El principal objetivo es contribuir con la recreación del pueblo y el desarrollo deportivo de nuestros pequeños atletas, para lo cual también contamos con el apoyo de los padres», agregó.
La jornada inaugural del pasado sábado en este territorio, contó con la presencia de la Viceprimera Ministra Inés María Chapman Waugh y el presidente del Inder, Osvaldo Vento Montiller, lo que refleja el compromiso delpaís con el deporte de base.
Para Aray Herrera García, directora del Combinado Deportivo Vietnam Heroico, estar entre las sedes del evento en la localidad, representa un orgullo y una responsabilidad.
«Todos estamos orgullosos y comprometidos. Estas instalaciones han acogido muchos otros torneos deportivos, por lo que estamos seguros de que el festival tendrá la calidad que se espera», afirmó.
Herrera destacó el esfuerzo realizado por su colectivo para garantizar árbitros para cada deporte y la organización de un calendario que permite que las competencias funcionen.
Una de las aristas más emotivas del festival es la oportunidad que brinda a los deportistas en ascenso de mostrar lo aprendido y competir, aún ante la ausencia de los Juegos Escolares Nacionales, cantera del 85 por ciento de los medallistas olímpicos cubanos.
Milaisis Duani Césped, entrenadora y directora técnica del equipo juvenil femenino de baloncesto de La Habana —actual campeón nacional—, detalló que sus muchachas competirán en un formato de tres partidos a ganar dos, bajo las reglas oficiales de la Fiba.
«El equipo tenía unos deseos muy grandes de participar y de revalidar su título, por lo que esta alternativa es de suma importancia para ellas, porque supone no quedarse en casa y hacer lo que más les gusta, que es jugar baloncesto», aseveró.
La entrenadora reconoció que no ha sido fácil para las atletas entrenar un año completo sin la competencia final, pero valoró el festival como un aliciente que han recibido con entusiasmo.
«Se disfrutará porque somos cubanos, lo tenemos en nuestro corazón, en las venas, en las raíces. Este tipo de actividades nos alimentan el espíritu y nos hacen ser mejores cada día», añadió.
Una de las pupilas de la profesora Milaisis, Ilegna Argudín Alonso, de 17 años, resumió el sentir de los jóvenes competidores.
«Nosotros habríamos querido tener nuestra competencia y ganar nuestra medalla, ser campeones nacionales nuevamente», dijo.
«Pero reconocemos y agradecemos los esfuerzos que se han hecho para que se realicen estos festivales deportivos y que así tengamos la oportunidad de divertirnos en la cancha y poder mostrar las habilidades adquiridas durante este último año», confesó la muchacha.
Estos festivales involucran a más de 300 mil estudiantes y tienen como célula fundamental el municipio. Su realización representa la reafirmación de que el sistema deportivo cubano no se detiene ante el recrudecimiento del bloqueo ni las dificultades energéticas.
Aún cuando cada territorio modela el Festival de acuerdo a sus posibilidades, en todos prima el mismo objetivo: la recreación, la competencia y la captación de talentos.
En Plaza de la Revolución, como en el resto de Cuba, los escenarios deportivos se convertirán en puntos de encuentro para la familia, con las niñas, los niños y los jóvenes como protagonistas.
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