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Pinar del Río.- ESTE domingo, su provincia más occidental, como muchas otras en Cuba, inauguró el Festival Deportivo Escolar, concebido como variante de la edición 62 de los Juegos Escolares, en jornada que transformó varios escenarios de la capital provincial en puntos de encuentro para la familia.
La cita central tuvo lugar en el emblemático parque Roberto Amrán, de la ciudad pinareña, espacio que se vistió de gala para acoger el acto de apertura. Hasta allí llegó la primera secretaria del Partido Comunista de Cuba en la provincia y miembro de su Comité Central, Yamilé Ramos Cordero, quien compartió con niños, entrenadores y familias en fecha que reafirmó el protagonismo del barrio.
«Esto es una fiesta de pueblo», declaró a JIT Dainiellys Sánchez, directora de deportes en la provincia. «A pesar de las condiciones económicas que vive el país, siempre buscaremos la forma de que nuestros niños compitan y practiquen deportes. Es un compromiso que asumimos desde cada territorio, con los recursos que tenemos y la creatividad que nos caracteriza».
La inauguración se extendió por varias sedes de la capital provincial, donde el festival deportivo-recreativo combinó actividades competitivas con juegos participativos, en un ambiente que convocó a atletas pioneriles, escolares de 11-12 años, adolescentes de 13-14 y juveniles.
A la fiesta de sumaron los demás municipios de la provincia, y en cada rincón de la geografía pinareña se vivió la alegría que los niños saben vivir y contagian mejor que cualquiera.
Durante toda la semana los niños y jóvenes pinareños que practican deportes competirán en las distintas modalidades de combate, tiempos y marcas y deportes con pelota.
El verano deportivo pinareño suma así un aliciente especial: la provincia será sede nacional por los actos del 26 de Julio, motivación adicional que imprimió un matiz singular a cada una de las inauguraciones municipales reportadas este domingo.
Desde el parque Roberto Amrán hasta las instalaciones deportivas de cada comunidad, Pinar del Río late al compás de su gente, con el talento joven y el apoyo de las glorias del sector que prestigian los escenarios. El deporte, una vez más, se convierte en trinchera de alegría y resistencia, porque aquí, como en toda Cuba, el pueblo no se rinde.
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