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Por Eyleen Ríos, enviada especial
Tampere, Finlandia.- YARITZA Martínez quería más. Es lógico aspirar al oro y quizás por eso se le vio menos feliz con el bronce con que mantuvo sus ascensos a podios mundiales por edades.
El de este sábado lo logró en el Estadio Ratina, donde envió su martillo hasta los 63,82 metros y escoltó a la canadiense Camryn Rodgers (64,90) y la estadounidense Alyssa Wilson (64,45), ambas llegadas con mejores registros precompetencia que la antillana.
«Quería ganar, creo que esa ansiedad me desconcentró un poco, pero de todas maneras estoy contenta y aportar una medalla», dijo minutos antes de acariciar el nuevo metal, sumado ahora a la plata de cadetes de hace un año en Nairobi.
Yaritza contó en el público con una animadora de lujo, la campeona olímpica y tres veces del orbe, Yipsi Moreno. «Ella me animó, me dio instrucciones desde las gradas y eso me ayudó mucho».
La otra cubana presente en la final fue Amanda Almendariz, oro sub-18 en el 2017, y finalizada quinta esta vez con disparo de 61,82 metros.
APARTE CON ELADIO HERNÁNDEZ
«No se comportó como esperábamos, pero un quinto lugar mundial también es bueno», aseguró junto a ella el entrenador Eladio Hernández, satisfecho porque confirmó que tiene una nueva generación con la que trabajar y lograr mejores resultados.
El guía de Yipsi y Yunaika Crawford, aseguró que estas muchachas, y otras tres quedadas en Cuba –incluso más jóvenes– le hacen recordar a aquellos años de habituales resultados en olimpiadas y campeonatos del orbe.
«Sabemos que vamos por el camino correcto, lo que hay que seguir trabajando y sobre todo puliendo detalles técnicos, que es lo más difícil en estas edades», agregó Eladio, quien confesó haber soñado con dos medallas igual que hace un año, aunque la realidad fue otra para unas muchachas que se vieron enfrentadas a contrarias del segundo año de la categoría.
«Tenemos una nueva generación con la que trabajar para el futuro, además de ellas dos en Cuba tenemos tres muchachitas más con mucho talento, una de 16 años que tiene 63 metros con el implemento de cuatro kilos y creo que vamos bien, el martillo tiene el relevo garantizado», añadió.
«Yo solo le pido a la vida que ellas sean igual que Yipsi, no voy a pedir que sean mejores… eso es difícil… pero que sean iguales. Creo que este grupo tiene la misma estirpe de aquella generación», aceptó.
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