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Hasta hace aproximadamente 20 años, cuando un pitcher abridor que estaba haciendo un excelente trabajo y llegaba al séptimo inning, en ocasiones el equipo contrario le “caía a palos”; incluso muchas personas le nombraban “el inning de la suerte (o lucky seven)”.
Eso formaba parte de las cosas inexplicables del “folklore del béisbol”. Eso fue así hasta que, a algún incipiente sabermétrico se le ocurrió contar los lanzamientos, y entonces descubrieron que en ese inning el abridor ya había efectuado más de 100 lanzamientos, llevaba en el box más de dos horas y había enfrentado a la alineación del equipo contrario en 2 o 3 rotaciones.
No había mística ni suerte alguna. Había, eso sí, cansancio físico y mental, y mayor conocimiento por parte del equipo contrario de los trucos del lanzador. De ese análisis estadístico surgió la actual política de utilizar a varios pitchers con funciones muy puntuales durante una cantidad de innings menor: abridor, acomodador, cerrador, etc.
El ejemplo expuesto es simplemente uno de los muchos que se encuentran en el beisbol, una vez que se analiza la copiosa información disponible. Y de ese análisis están surgiendo cambios en la manera de jugar, sobre todo en las decisiones que se toman antes y durante el juego de béisbol.
Veamos otros ejemplos.
Los indicadores sabermétricos de bateo, como Porcentaje de Embasado (OBP), Porcentaje de Embasado más Slugging (OPS), Promedio de Embasarse (wOBA), Carreras Aportadas por el Jugador (RPG) y Carreras creadas (RC) son informativamente superiores a los tradicionales Promedio de Bateo (Ave), Carreras Anotadas (CA) y al de Carreras Impulsadas (RBI).
El análisis de estos indicadores sabermétricos está influyendo en la conformación de los equipos, en la estructuración de las alineaciones para el juego y en la táctica de trabajo durante el encuentro. Se están abandonando prácticas históricas como el toque de bola de sacrificio.
Otro indicador sabermétrico de bateo muy útil, es el Promedio de Pelotas en Juego (BABIP), el cual se puede utilizar como un buen indicador de resultados futuros del jugador.
El indicador Bases por Bolas y Hits por Innings Lanzados (WHIP) y Pitcheo Independiente del Fildeo (FIP) son excelentes medidores de la calidad del pitcheo de un lanzador, quizás por encima de otros más tradicionales, como el Promedio de Carreras Limpias (PCL).
Hay muchos otros indicadores estadísticos salidos del análisis científico de muchas personas amantes del béisbol. Su análisis posibilita que se tomen decisiones que pueden cambiar criterios empíricos tradicionales que se tienen sobre el juego. Estos ofrecen informaciones interesantes para la toma de decisiones estratégicas, tácticas y operativas; sólo hay que analizarlos y pensar con la mente abierta a estos enfoques, que quizás difieran de lo que se aprendió por la imitación y la costumbre de décadas de un béisbol diferente al que se juega hoy en las ligas más avanzadas y de mayor calidad.
El béisbol moderno ha cambiado. Las decisiones actuales que se toman, se basan en criterios relativamente diferentes a los de décadas anteriores. Se requiere estudiar, analizar la información científico-técnica disponible. Los poderosos equipos de las Grandes Ligas invierten muchos recursos en investigaciones, para mejorar el juego. Y producto de esas investigaciones se producen cambios. Un ejemplo reciente es el diseño de los bates.
Otro se refiere a la Universidad de Illinois, la que tiene un proyecto de investigación para mejorar aspectos relacionados con el juego, entre ellos los ángulos del swing de los bateadores. Sus resultados no se pueden obviar y deben ser estudiados por los directivos y todos los vinculados al beisbol.
Los jugadores de hoy no son iguales a los de décadas atrás: son más altos, más fuertes, más rápidos, más musculosos. Ello hace que tácticas tradicionales, como el toque de bola de sacrificio, sean cuestionadas, por relativamente obsoletas.
En la actualidad se requiere una gestión del conocimiento más activa, que integre el conocimiento empírico que obtuvieron nuestros especialistas por la imitación, con el conocimiento teórico disponible en libros, artículos y sitios especializados en Internet.
(El autor es Doctor en Ciencias, Profesor coordinador de la Escuela Ramal del INDER y Profesor Consultante de la Universidad de las Ciencias de la Cultura Física y el Deporte.)
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