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Santiago de Cuba.- HAN TRANSCURRIDO 18 años desde que se fijara, el 4 de mayo, como el Día Nacional de las Peñas Deportivas.
En esa fecha, pero de 1999, el Comandante en Jefe Fidel Castro Ruz recibió en la escalinata de la Universidad de la Habana al equipo Cuba de béisbol triunfante en el tope contra los Orioles de Baltimore disputado en Estados Unidos.
Que una comisión de embullo acompañara al plantel de la isla en ese viaje, y que en su discurso de bienvenida el líder de la Revolución definiera oficialmente la necesidad de la atención a los atletas activos y retirados, tarea en que ya las peñas daban algunos pasos, fueron razones fundamentales para la elección.
Hoy el movimiento se erige ejército de voluntarios afianzado como parte indisoluble del movimiento deportivo nacional, tal como fue ratificado durante el XII Encuentro de su Consejo Nacional recién celebrado en Santiago de Cuba.
A propósito de ese evento JIT dialogó con Ventura Carballido Pupo, su vicepresidente primero.
¿Cuáles son las proyecciones actuales?
En años anteriores nuestro movimiento llegó a asumir tareas muy importantes, pero por circunstancias especiales últimamente ha tenido cierto descenso. Por tanto, revertir es la palabra de orden, y para ello se necesita multiplicar entrega y sentido de pertenencia, así como una mayor noción en todos los territorios sobre su papel en la participación y la masividad. Y aunque contamos con ello en la mayoría de las provincias, se impone además sumar más sentido de pertenencia entre los ejecutivos del INDER a todos los niveles.
Pero el número y su accionar siguen siendo importantes.
Actualmente somos 49 483 integrantes, que a base de voluntad y entrega no hemos flaqueado ante limitaciones, y pretendemos llevar nuestras iniciativas a todos los rincones de Cuba.
En ese sentido está definido que debemos ser partícipes del rescate de deportes como béisbol, boxeo, baloncesto, y otros como el fútbol, que cada vez gana más adeptos. Otro propósito al que concedemos gran significado es concretar la edición de un libro que recoja las memorias de las peñas deportivas en el país.
¿Fortalezas del movimiento?
Lo fundamental es la voluntad de seguir adelante, sobre todo a partir del convencimiento político-ideológico que nos anima, seguros de cuánto significan la obra de la Revolución y el deporte socialista. Además, la posibilidad de cumplimentar muchas tareas, más allá de lo deportivo. Es importante recordar acciones en otras esferas como visitas a hogares de ancianos y a niños hospitalizados, donaciones de sangre, trabajos voluntarios... En fin, donde la Revolución nos necesite allí estaremos.
¿Debilidades?
Hemos perdido algunos campeonatos -sobre todo de softbol-, por lo que nos hemos planteado trabajar de conjunto con el INDER en su recuperación, y a pesar de que seguimos siendo un movimiento fuerte ha disminuido el número de integrantes, lo que demanda una labor sostenida para motivar sobre todo a los jóvenes, aunque la prioridad es la calidad.
También vale mencionar que en algunas provincias hemos perdido el acceso a palcos de que disponíamos, no solo para el disfrute, sino también para ayudar a la disciplina y el orden durante las competencias.
Por otra parte se impone regularizar los contactos del Consejo Nacional, que dejó de ser sistemático, como elemento propulsor del quehacer de las 1 814 peñas existentes en Cuba, de las cuales 25 son de referencia nacional.
¿Nombres y peñas importantes en estos 18 años?
Sería difícil resumir tanta historia, pero creo que existen peñas insignias, a partir de su excelente desempeño. Entre ellas destacan la Álvaro Campusano, de Guantánamo; Campo Sano, también de esa provincia; la Fermín Laffita, de Holguín; La Garaita, de Sancti Spíritus; la Campana y la Deisis Echevarría, otras de Holguín; Los Parranderos, de Ciego de Ávila; la ANEC, de Villa Clara, y la Plaza de Marte, de Santiago, primera de su tipo en el país luego del triunfo revolucionario.
En cuanto a personas, también han sido muchos, pero en este momento recuerdo a Armandito “El Tintorero”, Pedro Vila, Jorge Núñez, Lesly Rodríguez, Pedro Álvarez Márquez, Raúl Romero y “Chichí” Rodríguez, quien falleció el pasado año.
¿Provincias destacadas al interior del movimiento?
Algunas provincias tienen un trabajo muy serio y con resultados, como Camagüey, Sancti Spíritus, Las Tunas, Holguín, Santiago de Cuba, Matanzas, Villa Clara y Guantánamo. Otros territorios como Artemisa y Mayabeque deben seguir realizando acciones para crecer en cantidad de peñas, peñistas y una labor notable.
¿Satisfacciones sobre Santiago de Cuba?
Primero, la oportunidad de visitar el monumento donde reposan las cenizas de Fidel y haberle rendido homenaje. Además, el privilegio de conversar con el Primer Secretario del Partido Comunista de Cuba en la provincia, Lázaro Expósito Canto, quien tuvo palabras muy halagüeñas para nuestro movimiento, y el saludo del presidente del INDER Dr.C. Antonio Becali Garrido, que nos estimuló de gran manera a todos.
Con respecto a esta reunión, se realizó un análisis evaluativo crítico, para rescatar iniciativas que hemos perdido, y creo que las proyecciones han quedado claras.
¿Está garantizada la continuidad de las peñas deportivas?
Pueden estar convencidos de que siempre transitaremos al lado del INDER y la Revolución. Este movimiento nunca va a morir, porque los activistas tienen mucho amor por el deporte, y nunca cejaremos ante dificultades, sobre todo cuando percibimos reconocimiento y voluntad de apoyo por parte de la dirección del INDER.
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