Hanser es felicitado por su entrenadora tras su gran esfuerzo. Foto: Mónica Ramírez
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La Habana.- «TENGO deseos y tiempo para seguir, y en los Juegos Centroamericanos y del Caribe del 2018 sorprender a mi pueblo una vez más y continuar dándole triunfos a Cuba», manifestó Hanser García a JIT luego de su retorno durante la Copa Marcelo Salado de natación, que finalizó este jueves.
El villaclareño atesora entre otras actuaciones medallas de plata (100 libre) y bronce (50) en los Juegos Panamericanos de Guadalajara 2011, el honor de ser finalista olímpico en Londres 2012 y otro bronce en la cita centrocaribeña de Veracruz 2014, la que representó su última lid hasta su reaparición esta semana.
«Tan solo con siete meses preparándome ya logro hacer 50 segundos, a pesar de sentirme presionado, muy estresado por el tiempo alejado de las piscinas y el compromiso que tenía aquí, pero pienso que mejoraré a medida que compita dentro y fuera del país», aseguró.
«No estoy muy contento porque hice mucho en el entrenamiento como para bajar esa marca y salí a luchar ese objetivo, pero la piscina me jugó una mala pasada, el cloro en polvo prácticamente nos dejó nula la visibilidad, las dos veces que nadé los 100 metros le di a la pared», comentó.
Confesó que el regreso le fue más difícil de lo que imaginó, «primero tuve que enfrentar el peso, por semana eliminaba dos kilos, ya que comencé con más de 100 y normalmente competía con 81, no obstante ya estoy bien cerca», explicó.
Rememora lo espinoso que ha sido volver a la piscina y cuenta que «cosas que hacía fácil, ahora me han costado mucho, pero es normal después de dos años fuera de un sistema de entrenamiento fuerte, en el que se exige mucho, pero poco a poco me he ido recuperando y quiero mejorar o superar lo que ya he logrado en mi carrera».
Normalmente en etapa de preparación general nadaba entre 50 y 56 kilómetros semanales, ahora tuvo que elevar ese volumen a 65-68, más el trabajo en el gimnasio para bajar de peso.
«Increíblemente enfrenté esta sobrecarga bastante bien, con mi mente fuerte, antes me quejaba siempre y hasta decía ¡qué abuso!, pero en cambio esta parte me fue más fácil que cuando trabajé sobre los tramos específicos del evento, la profesora Lulú Mojarrieta tuvo que hacer adecuaciones al plan, ritmos de competencia que hacía una semana antes ahora debí adelantarlos dos y tres para que reaccionaran mi cabeza y mi cuerpo debido a tanto tiempo fuera de los entrenamientos», dijo.
Agradeció el esmero y entrega de ella, que unido a su gran esfuerzo se logró la unidad imprescindible y hacer la labor lo mejor posible para conseguir registros de 50.21 el martes y 50.39 el jueves, realmente un debut muy destacado.
Ambos registros superan los 50.60 que reglamenta la FINA para clasificar al mundial de Hungría, en julio próximo, pero esta Copa no homologa marcas para ese campeonato, lo que sí puede ser en el circuito europeo Mare Nostrum, al que casi seguro den la oportunidad a este excepcional tritón de asistir al menos en dos de las tres fases.
Hanser, de 28 años de edad, considera como divina influencia en los nuevos retos la existencia de sus dos hijos, uno de tres años y el bebé de seis meses.
«Especialmente ellos van a disfrutar los resultados de su padre, los adoro y es algo muy bonito, aunque siempre esté preocupado por los dos, pero mi esposa, el apoyo más grande que tengo, me estimula mucho, así como tengo el apoyo de Lulú, Rodolfo Falcón, mi tía, mi abuela, en fin la familia», reconoció.
Sobre su reaparición con barba y en el cierre tirarse a la piscina rasurado, dijo sonriente y alegre «fue la primera vez que competí así, algo que se me ocurrió y a pesar que me fue mejor el primer día no lo haré más, no es lo normal en mí, además me pica mucho».
Y con el look y la humildad de siempre, El Pollo, como cariñosamente le dicen por lo claro de sus cabellos, declaró sin titubeos:
«Mi meta es insertarme nuevamente en la élite, volver a los planos que llegué, incluso mejorar aquellos resultados, este es un deporte de acumular entrenamiento y otra vez lo lograré, puedo hacerlo, quizás este año no llegue a la final mundial, pero sé que bajaré mi marca y eso será muy importante para continuar en mi propósito de llegar muy lejos, tengo esa seguridad como mi entrenadora, me siento fuerte y con muchas ganas de dar nuevas alegrías a mi pueblo.»
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