|
La Habana.- LA RECIENTE inauguración del Centro de Recursos de Información para el Deporte Cubano (CRIDC), en predios del coliseo de la Ciudad Deportiva, constituye nueva evidencia de las acciones que despliega el INDER con el objetivo de sustentar su universo de actividades en conocimientos y procesos científicos.
Se trata de una vieja aspiración hecha realidad fruto de la voluntad del organismo, y de la labor coordinada de un grupo multidisciplinario de alto nivel profesional y gran compromiso.
Tras los detalles de este proyecto y su vinculación con el pretendido Polo Científico del Deporte Cubano (PCDC) —que a pasos se va conformando—, anduvo JIT en las últimas jornadas.
LA APUESTA
El Dr. C. Melvin Morales Morejón tiene la responsabilidad y el privilegio de dirigir al CRIDC desde su primera travesía. Y lo asume consciente de que este puede contribuir decisivamente a concretar dos máximas enarboladas por el Comandante en Jefe Fidel Castro Ruz: que Cuba sea un país de hombres de ciencia y pensamiento, y la necesidad de revolucionar los métodos de preparación y desarrollo de nuestros atletas en todas las disciplinas.
«EL Centro llega para ejercer la función de gestor principal de la información como recurso imprescindible del sistema deportivo cubano, y de esa forma satisfacer las necesidades de un amplio espectro de usuarios», afirma el también investigador y profesor titular.
Directivos, estudiosos, entrenadores, metodólogos, atletas, estudiantes y público en general podrán acceder a información digital actualizada y personalizada, de origen nacional y foráneo, encaminada al incremento de los conocimientos sobre actividad física, deportes y las ciencias afines.
«En la medida que potenciemos la cultura informacional de nuestros recursos humanos se abrirán los horizontes para la socialización y aplicación de los resultados científicos del deporte cubano y otros notables de carácter internacional», sostiene el avezado especialista.
El CRIDC constituye —según Morales Morejón— la estructura piramidal del funcionamiento y desarrollo sostenible del PCDC, integrado además por el Consejo Técnico Asesor del Deporte Cubano, el Instituto de Medicina del Deporte y su Laboratorio Antidoping; el Centro de Investigaciones del Deporte Cubano (CIDC), la Universidad de las Ciencias de la Cultura Física y el Deporte Manuel Fajardo (UCCFD), y la futura Empresa de Aplicaciones Informáticas y de Telecomunicaciones.
Ese sistema, inspirado con la concepción de I+D (investigación y desarrollo), debe garantizar el cierre del ciclo científico que incluye los estudios y la producción y comercialización de bienes y servicios.
ITINERARIO DE UN RETO
En los primeros días del pasado mes de octubre, el presidente del INDER, Dr. C. Antonio Becali Garrido, dio indicaciones para la creación del CRIDC. En una semana de intenso trabajo se preparó el proyecto general y los planos de la construcción, como resultado de las sugerencias ofrecidas por los especialistas de información con que cuenta la entidad, y las experiencias extraídas de visitas a centros de referencia capitalinos.
Tomás Benítez, jefe del departamento de desarrollo de software del CINID, encabezó la tarea de vivenciar las prácticas que en esta dirección se realizan en Biomundi, Biocubafarma, Datys, Sitrans, el Ministerio de Educación Superior (MES), la Biblioteca y Archivo nacionales.
Entre el 24 de octubre y el 28 de diciembre, la empresa constructora se encargó de transformar completamente el espacio de 250 metros cuadrados que antes ocupara la biblioteca y uno de los accesos bajos del coliseo, guiada por el atractivo y funcional diseño del artista Santos Toledo, premio de la UNEAC en esa actividad en el año 2016. Luego, y en apenas 48 horas, se montaron el equipamiento y la conectividad, últimos pasos antes de la apertura oficial ocurrida el día 6 de enero.
Y si alguien pensara que la premura hizo mella en la calidad, solo necesita pasar por el lugar para deshacer esa hipótesis. Modernidad, belleza y confort atrapan al visitante desde su llegada, a lo cual se sumará desde la primera semana de febrero próximo —fecha en que estará operativo— una atención personalizada por parte de sus seis o siete trabajadores.
La cartera de posibles servicios supera los 150, en un inmueble viable de adaptar a diversas actividades, entre las cuales ya se prevén las sesiones de puestos de mandos durante juegos multideportivos y otras lides.
Sus locaciones principales son una sala de consultas con 16 computadoras de escritorio conectadas a internet; el área para especialistas; la mediateca; el salón de reuniones y un archivo; más el lobby, la dirección, los baños, y áreas para fumadores y catering.
En cuanto al soporte tecnológico, Benítez agregó que se dispondrá de conexión wifi, tablets y laptops, televisores de 50-60 pulgadas con señal satelital y un proyector de seis mil lúmenes. Cuatro servidores destinados a datos, comunicación y medias, ubicados en el nodo del INDER, ofrecerán garantías para las operaciones.
Benítez y Morales Morejón confirmaron que el CRIDC ya dispone, en sus bases de datos, de 720 libros digitales sobre temas del perfil, 400 de autores provenientes de la UCCFD y el resto donados por el MES. Sin embargo, la lista se amplía con otros seis mil títulos de tópicos diversos, en tanto las gestiones para enriquecer las colecciones serán una constante de su colectivo, trabajando con homólogos nacionales y extranjeros.
El creciente flujo de información desde y hacia el Centro significará no solo un eje articulador para el PCDC, sino también el aval más importante de su desempeño y la condición que le permitirá convertirse en referencia a nivel nacional e internacional. Por ahí transitarán además sus posibilidades de autofinanciamiento.
OBSERVACIONES QUE ANIMAN
El rector de la UCCFD Manuel Fajardo, Dr. C. Héctor Noa, comprende que «todo lo que genera la universidad en materia científica, de innovación y tecnología debe ser divulgado, y el CRIDC es el lugar ideal para ese fin. Pero, a su vez, puede gestionar mucha información que sirva de apoyo a los procesos que llevamos a cabo en la formación de pregrado y postgrado».
El académico también esclareció que «la UCCFD ha pasado a ser jurisdicción del MES, pero continuará fungiendo como la Universidad del Deporte Cubano y se integrará de lleno al Polo Científico que se va configurando».
El Dr. C. Iván Román, recientemente galardonado por el INDER con el Premio a la Obra de la Vida en el ámbito de la ciencia, la tecnología y el medio ambiente, señaló que «es imposible imaginar todo lo que ofrecerá el CRIDC al deporte cubano. Ninguna actividad humana puede valerse si no se dota de bases científicas, por eso me alegran los avances hacia el logro del PCDC».
Finalmente, Pavel Pino, director del IMD, enfatizó que «el centro viene a resolver un gran problema, así que debe nutrirse de información sobre todas las áreas del sistema deportivo cubano. En nuestro caso tributaremos lo relacionado con el dopaje, el control médico, la atención sicológica y demás cuestiones vinculadas. Participaremos en definitiva de este noble y estratégico proyecto».
|