|
Río de Janeiro.- LA DUPLA de Nivaldo Díaz y Sergio González que estuvo a dos tantos de pasar a la semifinal de los Juegos Olímpicos no olvida el apoyo constante de la afición brasileña y asegura que este quinto lugar es el renacer del voleibol de playa de Cuba.
“A pesar de que abrimos derrotando a su segunda pareja, desde el siguiente partido contra Letonia nos percatamos que iban por nosotros, eso fue muy bonito”, manifestó Sergio cuando hoy lo encontramos aún apesadumbrado porque soñó con incluirse entre los cuatro finalistas.
“Duele que ante una pareja estupenda pudimos remontar una ventaja casi decisiva (19-16) en el segundo set y en el tie break estar 13-10 a nuestro favor y no poder discutir una medalla, todavía no me lo creo”, reiteró Sergio, un recio holguinero que nació en el poblado de Tacajó hace 26 años, muchos de ellos dedicados al deporte.
Se emociona cuando cuenta que mucha gente le ha escrito de muchos lugares, que la isla no durmió alentándolos desde la Patria lejana y escuchando cómo los cariocas gritaban ¡Cuba, Cuba! en fría madrugada que se hizo calurosa ante la rivalidad en la cancha de un partido rompecorazones.
“Fue un factor muy importante que agradecemos a los brasileños, nos ganamos a ese público que es muy exigente y conoce este deporte muy bien, fue algo hermoso, y nos duele que no pudimos darles la alegría a ellos y a nuestros compatriotas en Cuba, que seguro algunos hasta lloraron, pero les prometemos que vamos a seguir trabajando”, rememora.
“Nos esforzamos desde el primer partido, así también vencimos a Canadá y a Austria en par de sets, ahora estos partidos los analizaremos, nuestros rivales son de lo mejor del planeta y te da la idea de que Cuba sí puede volver al nivel mundial, siento que vamos a conseguir éxitos muy grandes”, aseguró.
“A pesar de perder en cuartos de final esta actuación nuestra, quinto lugar olímpico, es un renacer muy grande del voli playero cubano y lo demostraremos cuando nos insertemos en el circuito mundial, nos dará el conocimiento de duplas que son potencias y que no vemos en el tour NORCECA, nuestra única experiencia”, acotó.
“Cuando nos dieron la oportunidad de ir al Campeonato del orbe en Holanda el pasado año fuimos novenos, eso vaticinaba algo que ahora hicimos realidad, pero nos sigue doliendo haber cometido errores propios de esa desconexión con las principales figuras porque acariciamos poder luchar por medallas”, expresó.
Por su parte, Nivaldo, de 22 años y debutante como su compañero en Juegos Olímpicos, igual se siente molesto, me comenta que no ha podido casi dormir.
“Sigo insatisfecho después de haber hecho un gran torneo, pero creo que el trabajo fue bastante bueno y el público lo reconoció apostando por nosotros siendo visitantes, eso es significativo, y más en Brasil, playeros por excelencia”, recalcó.
No obstante a que mejoraron el séptimo escaño de Francis Álvarez Cutiño y Juan Rosell Milanés en los Juegos de Atlanta 1996, piensa que todavía les toca hacer mucho más, “aunque fue mejor nuestra fase de grupo creo que todavía necesitamos hacer mucho más para de verdad conquistar algo bien grande y superarlos”.
Cree que en su caso quizás el desespero por hacer los puntos le costó cometer errores que pesaron. “En ocasiones tiré bolas fáciles, otras largas, y a pesar de haber hecho una buena competencia el deseo de ganar se apoderó de la calma que habíamos logrado y perdimos la ventaja que conseguimos ante dos estupendas figuras”.
Calificó a los rusos Viacheslav Krasilnikov y Konstantin Semenov como una dupla bien sincronizada, con bastante trabajo y buenos rendimientos.
“Al bloqueador Krasilnikov sus 2,10 de estatura le facilitan ser efectivo y tiene un compañero muy habilidoso a la defensiva, mueve bien su juego y fue muy meritorio el desempeño de los dos. En estas rondas todos los dúos tienen gran nivel y un éxito es loable para el que sea”, comenta Nivaldo en tanto tampoco ha podido acostumbrarse a la idea de que ya no hay opción a un puesto mejor que el estupendo quinto lugar alcanzado.
“Incursionar en el circuito mundial sería seguir la labor que hemos realizado hasta el momento, avanzar más porque creo que en esta lid olímpica pudimos controlar las ansiedades para momentos tan difíciles, lo que siempre nos quedará es el mal sabor de haber podido luchar por medallas olímpicas y haber quedado fuera”, acotó.
“Si hubiéramos conseguido mejor K-1 (recibo, pase y ataque) te aseguro que ganamos, pero ellos también sabían lo que se estaban jugando, ese deseo de victoria los hizo no rendirse y defender la bola, y contraatacar bastante bien, esa fue su mejor arma”, aseguró, pero con la convicción que todavía les queda a él y Sergio mucha arena que recorrer.
|