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Río de Janeiro.- YORGELIS Rodríguez despidió su debut olímpico con dos hitos para el atletismo cubano: récord nacional de 6 481 unidades y su primera heptatleta finalista a este nivel.
La guantanamera de solo 21 años destrozó una marca impuesta hace dos décadas por Magalys García (6 353) y desde su séptimo lugar colocó a la isla en la clasificación por puntos que rige todas las competiciones de la IAAF.
«Solo pedimos que nos disculpen por no estar en el podio, lo hicimos con decoro en busca de un regalo de cumpleaños a nuestro padre Fidel, pero a pesar de quedarnos con los deseos seguimos en combate», comentó feliz a JIT el entrenador Gabino Arzola.
La campeona del orbe entre juveniles del 2012 y titular panamericana de Toronto 2015 ratificó poseer empuje para crecerse en los momentos importantes, al batirse en una disputa de élite ganada por la belga Nafissatou Thiam (6 810), también con marca para su país.
Esta tuvo una competencia de ensueño para dejar en plata a la británica Jessica Ennis-Hill (6 775), ganadora en Londres 2012 y de la última cita del orbe. El bronce quedó en manos de la canadiense Brianne Theisen-Eaton (6 653), otra grande de la especialidad.
Yorgelis despidió su excelente desempeño a base de registros personales: 48,89 metros en la jabalina y 2:14.65 minutos en los 800 metros, para rebajar en par de segundos su tope anterior.
También se acercó a sus cotas en 100 metros con vallas (13.61 segundos), 200 planos (24.26 segundos), salto de altura (1,86 metros), salto de longitud (6,25 metros) e impulsión de la bala (13,69 metros).
Antes de su séptimo puesto de hoy lo mejor de Cuba era el décimo escalado por la propia Magalys en Sydney 2000 avalada por 6 054 puntos.
La otra buena noticia sabatina para la mayor de las Antillas fue el registro personal de Yoandy Lescay en los 400 metros planos (45.00 segundos), aunque ello no le alcanzó para avanzar a la final de este domingo.
«Sabía que iba a mejorar la marca, por eso me siento contento, pero me queda la insatisfacción de no llegar a la final, que era el sueño, así que tendré que esperar a Tokio 2020», dijo en un estadio Joao Havelange casi colmado pese a lo tarde que se concursó por algunas medallas.
«Salí a correr duro, pero los contrarios tienen más nivel y me ganaron pese a hacer mi mejor marca, no con una peor», explicó antes de asegurar que buscará desquite con el relevo de 4x400.
«Mis compañeros y yo queremos estar en esa final, y vamos también por lo mejor», sentenció.
Sin acceso a la discusión de premios se marchó además la triplista Liadagmis Povea, apenas llegada a 13,60 metros, muy por debajo de los 14,30 requeridos para avanzar.
La noche culminó con las emociones de los 100 metros planos entre mujeres, donde la veterana jamaicana Shelly Ann Fraser-Pryce quedó en bronce de 10.86 segundos, ajena al que hubiera sido su tercer reinado consecutivo.
Sin embargo, el título quedó en poder de Jamaica porque Elaine Thompson se encargó de agenciárselo con 10.71 para dejar en plata a la estadounidense Tori Bowie (10.83).
Para el británico Mohamed Farah la fresca noche carioca sí fue perfecta, ya que retuvo el cetro de los 10 mil, esta vez con 27:05.17 minutos, elevando a tres sus oros bajo los cinco aros, pues en Londres dominó doble, sumados los 5 mil metros.
Este domingo el único evento mañanero será la maratón entre damas, con meta y llegada en el Sambódromo, de donde partirán las 157 inscritas, incluida la cubana Dailín Belmonte.
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