|
La Habana.- CON LA inspiración de saberse representantes de un deporte que integra el medallero olímpico cubano las tres ciclistas inscritas para la cita de Río de Janeiro comparten el sueño de conseguir sus mejores desempeños.
La presea de plata de Yoanka González en la carrera por puntos de Beijing 2008 significa mucho en las aspiraciones de Lisandra Guerra, Marlies Mejías y Arlenis Sierra, quienes ganaron plazas y volverán a vérselas con pedalistas del más alto nivel.
Lisandra entrena desde hace algunos meses en el Centro Mundial de Aigle, Suiza, de donde fue alumna por varios años, y en esta temporada ha participado con buenos resultados en competencias de pista en París, Alemania y Polonia, acorde con cada momento de la preparación.
Arlenis se le unió el mes pasado en esa instalación de la Unión Ciclista Internacional tras ganar unidades en el proceso clasificatorio de la ruta por los giros a San Luis y Costa Rica, campeonato panamericano y otros eventos puntuables, que sin ser muchos le dejaron en el escalón 47 del ranking mundial.
La única del trío que vivirá debut olímpico no solo tendrá grandes adversarias, sino también un difícil circuito, aunque merece confianza en pos del mejor lugar de una cubana en la ruta por su desenfado como escaladora para no zafarse del pelotón principal y probadas habilidades a la hora del remate.
En Sydney 2000 Yoanka terminó en el escaño 44 y Dania Pérez en el 46, en Beijing 2008 Yumari González llegó a la meta en el 60, y en Londres 2012 lo hizo en el 56.
Esperemos que Arlenis pueda soportar las exigencias de un trazado que demandará dominar tres veces una subida de cuatro kilómetros, así como evitar alguna caída y no sufrir ningún pinchazo, pues de llegar en punta todo puede suceder en el embalaje final.
Lisandra sumará su tercera participación en estos juegos: en el 2008 fue décima en la velocidad y en el 2012 sexta al perder el pase a la semifinal, una serie a dos, contra la china Shuang Guo, a la postre bronce como cuatro años antes y subcampeona en keirin, prueba donde la antillana pasó de la primera ronda.
Sin embargo el keirin es ahora su mayor opción según declaraciones del comisionado nacional Héctor Ruiz, aunque se trata de un evento más riesgoso porque en cada heat son enfrentadas más corredoras que en la velocidad, igual 200 metros, pero en parejas.
Pero la muchacha ha tenido que entregarse a estas dos modalidades luego de que eliminaran del programa olímpico los 500 contrarreloj, en la que sumó medallas mundiales de todos colores.
Marlies, la otra concursante en pista, clasificó en la agotadora prueba del ómnium, que cubre seis carreras en dos días: scratch, persecución, eliminación, 500 metros, vuelta lanzada y puntuación, y buscará dejar atrás su octavo puesto de Londres.
Ahora da los toques finales a la preparación en Aguascalientes bajo la mirada del avezado entrenador Leonel Álvarez.
Aunque es rápida y resistente, sus mejores resultados han sido en los eventos individuales del propio ómnium y por ello trabaja para mejorar tácticamente para las competencias de grupo (scratch, eliminación y puntuación), en especial esta última, decisiva para la puntuación final.
Río de Janeiro será otra prueba de fuego para esta jovencita, consciente como Lisandra de que el óvalo de la Ciudad Maravillosa recibirá a lo que más brilla, como sucederá en la ruta.
Mas las tres mezclan las dosis suficientes de ambición y sueño que acompañaron a Yoanka, crecida entre las grandes en la mítica Atenas.
|