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Santo Domingo.- OTTO Oñate le dijo a Jit, en La Habana, que tenía un sueño dorado con Santo Domingo 2026, y esta tarde lo hizo realidad en los XXV Juegos Centroamericanos y del Caribe.
En el Parque del Este de la ciudad anfitriona de esta cita, Oñate salió con la medalla de plata en el ejercicio de arranque de los 60 kilogramos, con 121 kilos alzados. Con ese resultado iba comandando la prueba, pues su rival, el venezolano Duvan Ferrer había fallado ese peso.
Ferrer estaba obligado a escalar en la plataforma, y pidió y consiguió 123 kilogramos. La presión, entonces, se puso del lado del cubano, quien solicitó 124, pero no pudo levantarlos.
Oñate se desquitó en el envión, ejercicio en el que iba debajo del dominicano Luis García. El anfitrión tuvo un intento válido con 153 kilos, después de que Oñate fallara en 154.
No vaciló, puso más hierro, hasta 158, y los alzó, con lo cual su adversario quedaba prácticamente vencido, aunque probó con 159, pero sin éxito.
"Cuando levanté los 158 lo primero que vino a mi mente fue todo el esfuerzo y los sacrificios de estos años. Es en lo que se piensa, porque no fue en vano, aquí está lo que soñamos", dijo con la voz tomada por la emoción.
"Es que tuve que convencer a los jueces y poner distancia del local", comentó.
Entonces, los 158 eran palabras mayores hasta para el propio Oñate, pues no solo se trataba de presionar al oponente, sino que lo que estaba en juego era el record de los Juegos y la marca personal del cubano.
El pequeño se convirtió en gigante, y despejó todas las dudas. Nadie llegaría más fuerte que él, en su propósito de darle a la halterofilia de la Mayor de las Antillas el primer premio dorado.
Otto, frente a la prensa respiro despacio tras la pregunta del colega Joel García, sobre si tenía está medalla de oro una dedicación especial después de estar alejado del equipo nacional.
"Es para mí madre, ella enfermó de cáncer, y decidí salirme del gimnasio para estar con ella, cuidarla. Afortunadamente la operaron, se siente bien y está recuperada. Pero viendo los Juegos Olímpicos de París 2024, me dije tengo que regalarle a mi mamá una medalla de oro. Volví, y aquel sueño se hizo realidad", dijo.
Le hizo una seña a los periodistas, para agregar que "este triunfo es también para el Comandante en Jefe Fidel Castro Ruz, quien siempre confió en los deportistas. Sin lo que nos aportó, sin todo lo que hizo por el deporte, ni hubiera ganado aquí ni estaría hablando con ustedes".
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