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La Habana.- CUANDO el sol apenas asoma sobre las arenas cálidas del Caribe, ya se escucha el estruendo de los primeros saques. En medio del calor y el bullicio, surge la figura del joven guantanamero Eblis Verane, un muchacho que parece haber sido moldeado por el viento salino y la pasión por el voleibol de playa.
El guantanamero Eblis funge como delantero de una dupla completada por su coterráneo Damián Gómez lleva meses entrenando para desafiar a los gigantes de esa modalidad, en los venideros Juegos Panamericanos Júnior de Asunción 2025, en Paraguay.
«Nuestra preparación de enero a la fecha ha sido muy buena, pues hemos podido entrenar con la primera pareja de Cuba integrada por los olímpicos Jorge Luis Alayo y Noslén Díaz, además de haber obtenido medalla de bronce en el Circuito Norceca, disputado en Varadero», explicó Veranes.
Con la mirada fija en el horizonte y los pies firmes sobre la arena, este joven atacante ha convertido el salto en poesía y el remate en algo así como una declaración de guerra. Y la cancha de Asunción, con sus rivales de turno, no constituirá la excepción.
«Venezuela, Brasil y Estados Unidos serán las parejas más difíciles de derrotar. De ellas solo hemos jugado en una ocasión contra los estadounidenses y perdimos. Pero habrá revancha y estamos listos para empatar el balance», aseveró.
La osadía para lanzar el balón sobre los brazos rivales, también la mostró en su intercambio con JIT, al enfatizar que para avanzar en el certamen continental, se les hace necesario mejorar las estadísticas en el renglón de errores no forzados, aspecto que les pasó factura en el certamen del balneario cubano.
Su conexión con Gómez va más allá de las palabras. A pesar de la juventud de ambos, se entienden con apenas un gesto, una mirada o un cambio en la postura en la cancha.
«Nos conocemos desde hace tiempo en nuestro natal Guantánamo, pero hemos profundizado nuestra relación y el acople como jugadores desde que los entrenadores nos pusieron a trabajar como pareja», explicó.
Para la dupla de Veranes-Gómez, el certamen de voli playero en Asunción no será uno más en su carrera, sino que constituirá la oportunidad de medirse con los mejores del continente y mostrar su real talento.
Ellos saben que miles de ojos los observan, cada movimiento cuenta y la presión puede ser brutal. Pero también son conscientes que han llegado preparados, cada grano de arena ha sido testigo de sus entrenamientos y cada ola ha escuchado su nombre.
¿Llevarán a lo más ínfimo posible la cantidad de errores no forzados y podrán escalar al podio de premiaciones? Eso lo confirmaremos del 18 al 22 próximos, días de competencias en la capital paraguaya.
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