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Buenos Aires.- LA YA empañada final del superclásico volvió a encender hoy d en Buenos Aires, tras la decisión de la Conmebol de suspender el partido, ahora sin fecha, tras subrayar que no están dadas las condiciones.
Los lamentables incidentes de la víspera, que terminaron con 52 detenidos, tres jugadores de Boca heridos y el partido aplazado para este domingo, -cancelado otra vez-, dejaron un agrio sabor en el país con comentarios de los propios analistas locales que lo califican de papelón y vergüenza mundial.
Los hinchas tanto de River como de Boca que desde horas tempranas se acercaron al estadio Monumental para entrar a esta final se muestran molestos, aseguran que no todos son iguales y lamentan la actitud de sus conciudadanos, pero la situación de ayer es lamentable y para muchos el último partido de vuelta entre ambas selecciones no debería jugarse en este país.
«No están dadas las condiciones. No hay igualdad de condiciones. Un equipo fue agredido. Queremos que se juegue cuando haya igualdad de condiciones», declaró Alejandro Dominguez, titular de la Conmebol.
Aún el ambiente está caldeado y mientras desde las altas esferas hay enojos y arremeten contra el operativo de seguridad, en las calles los seguidores de Boca y River siguen atónitos por los acontecimientos y daban por hecho, algunos, que el juego no se daría hoy.
Ayer, a la llegada de Boca al estadio Monumental, la casa de River donde se jugaría el partido final, el ómnibus de la Xeneize fue agredido, a tal punto, que le rompieron un cristal y quienes viajaban en el vehículo se vieron afectados por gases lacrimógenos.
Desde entonces las calles aledañas al estadio se convirtieron en un verdadero maremoto con piedras de un lado y balas de gomas de otro.
Después de varias horas de tensión y de cambiar el horario del encuentro dos veces, las autoridades finalmente decidieron reprogramarlo para hoy, pero lo cierto es que ya había muchos que con entrada en las manos preferían verlos desde casa para evitar el disgusto que vivieron la víspera.
El presidente de la Conmebol confirmó que la Superfinal se postergará para después de la cumbre del G20, que sesionará aquí el fin de semana entrante. Más temprano Boca había presentado un comunicado para que se suspendiera la fecha tras los incidentes del sábado.
Aunque todavía no hay un día señalado, medios de prensa subrayan que el juego sería después de la cumbre de líderes del G20, y una de las opciones que más resuena es el 8 de diciembre.
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