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París.- TODO parece indicar que a Anisley García le “supo a poco” el privilegio de convertirse en la primera cubana semifinalista olímpica en la plataforma, y completó hoy su estado de felicidad avanzando a la misma instancia de la prueba de trampolín desde tres metros, en el certamen de clavados de los Juegos Olímpicos con sede en esta ciudad.
A pesar de no ser su evento principal –apenas lo ensaya dos o tres veces por semana– la habanera completó su mejor actuación en lides de máximo nivel, al totalizar los 272.40 puntos que le situaron en el puesto 18 que cerró el listado de concursantes en la siguiente fase.
«Pude disfrutar más este evento, estuve más calmada. Es la primera vez que el trampolín no me da nervios. Creo que es muy satisfactorio, porque no había podido sentir antes esa sensación de competir sin sentir esa presión», dijo sonriente la multimedallista en juegos centroamericanos y del Caribe.
La Tuti, como le dicen todos, logró un objetivo que para ella y su entrenador Hugo Pérez de Corcho era esencial: la estabilidad. Buscó que todas las notas no estuvieran por debajo de los seis puntos, algo que habría lastrado sus opciones de seguir en competencia.
«Eso es lo primero que buscamos, pero el trampolín necesita también belleza y realmente creo que eso es lo que más me cuesta. Mis rivales me sacan más de un punto solo de pararse y hacer movimientos elegantes», explica consciente de sus puntos menos fuertes en la especialidad.
«Realmente ellas lo entrenan más, yo no me enfoco en trampolín porque mi evento principal es la plataforma, tengo mejores resultados y me gusta más», asegura.
Aunque está dispuesta a poner todo su talento en la próxima incursión, la cubana tiene los pies “bien puestos sobre la tierra”. Sabe que llegar a la final, reservada solo para las 12 mejores resulta un objetivo complicado. El acumulado en torno a las 290 unidades calculadas para seguir luchando por el título parece fuera de su alcance por ahora.
«Voy a hacer mi mejor esfuerzo, buscar el sueño… pero yo estoy feliz con lo que he hecho. Me toca seguir trabajando más, pero me llevo la confirmación de que se puede, con más roce en la élite es posible mejorar estos resultados», ratifica con reconocible convicción.
La última vez que una nacida en la Isla accedió a una semifinal de esta prueba fue Milagros González, actual comisionada nacional del deporte, quien logró luego concursar en la final de la edición de Moscú 1980.
Este miércoles también tuvo su debut olímpico la santiaguera Prisis Leidys Ruiz, pero sin los resultados esperados para el nivel que había exhibido en presentaciones previas. La campeona centrocaribeña de la especialidad ancló ahora en el escaño 25, en poder de apenas 239,85 unidades.
«Tuve demasiados nervios, no lo hice bien. Pero puedo asegurar que lo intenté y que voy a seguir perfeccionando todo el trabajo para lograr mejores resultados», aceptó con lágrimas, porque sabe que había completado una preparación para conseguir mejores ejecuciones.
Como su compañera, la santiaguera agradeció a todos los que contribuyeron a la puesta en forma y estuvieron al tanto del buen trabajo previo realizado, lo que les permitió cumplir el sueño de debutar bajo los cinco aros.
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