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La Habana.- LA "CANARINHA" sufrió más de la cuenta en su estreno en el Mundial de 2026. Brasil, uno de los grandes favoritos al título, solo pudo rescatar un empate 1-1 frente a la sólida selección de Marruecos en el MetLife Stadium, en partido correspondiente al Grupo C.
El resultado deja una sensación agridulce para los de Carlo Ancelotti: aunque extendieron su racha histórica de 21 duelos inaugurales sin conocer la derrota, la imagen mostrada estuvo lejos de la esperada para un aspirante al hexacampeonato.
LOS LEONES DEL ATLAS NO TEMEN AL GIGANTE
El partido comenzó con una seria advertencia marroquí. Lejos de especular, los pupilos de Walid Regragui salieron a morder. La defensa brasileña, desordenada y lenta, fue constantemente castigada por la velocidad de Achraf Hakimi y Noussair Mazraoui.
El castigo llegó en el minuto 21. Brahim Díaz, con una visión envidiable, filtró un pase magistral al espacio para Ismael Saibari. El delantero del PSV controló con clase y, ante la salida desesperada de Alisson, picó el balón con sutileza para anotar el 0-1 y silenciar a la hinchada sudamericana.
El gol fue un balde de agua fría para Brasil, que carecía de ideas y sufría con la presión alta africana. Sin embargo, el marcador despertó a la fiera. Cuando más lo necesitaba, apareció Vinicius Junior.
En el minuto 32, el '7' recibió un balón aparentemente sin peligro casi en la línea de fondo. Con amago y un recorte, se quitó al defensor de encima y soltó un misil cruzado imposible para Bono. Era el 1-1 y la genialidad individual que justifica tener a una estrella en el equipo.
SEGUNDA PARTE: EL FRENESÍ INICIAL SE APAGA
El segundo tiempo resultó una. puja de alta intensidad, pero con menos ocasiones claras. Ancelotti movió el banquillo para darle más consistencia a su equipo, sustituyendo a los amonestados Casemiro e Ibañez .
Brasil controló la posesión, pero con un ataque predecible y sin profundidad ante la férrea defensa marroquí.
Raphinha tuvo la más clara para la remontada, pero su disparo fue atrapado sin problemas por Yassine Bounou. En el otro extremo, Alisson Becker tuvo que aparecer en el tiempo de descuento para evitar el gol de la victoria marroquí en una doble ocasión.
Para muchos, Brasil salió aprobado con los justo de la primera prueba en el mundial, y algunos lo califican de decepcionante. Lo cierto es que demostró fragilidad defensiva alarmante y falta de elaboración en el mediocampo que son preocupantes para un candidato al cetro.
El "Plan B" dependió exclusivamente de la magia de Vinicius. La buena noticia es que el equipo tuvo capacidad de reacción; la mala, que Marruecos expuso todas sus costuras. Si no logran conectar mejor entre líneas, el camino al título será una montaña rusa.
Ahora bien, mientras más severa es la evaluación a los suramericanos, menos se reconoce a los africanos que confirmaron que su histórico papel en 2022 no fue un espejismo. Son físicos, ordenados y con pegada. El empate también sabe a poco para ellos, y con eso demuestran que quieren dejar atrás aquello ser la revelación y plantar bandera como un candidato real.
ESCOCIA VENCIÓ A HAITÍ EN EL OTRO PARTIDO DEL GRUPO C
Escocia derrotó por la mínima a Haití, con único gol de John McGinn en lo que significó su primera victoria en un mundial desde 1990.
Para Haití resultó el regreso 52 años después, y vendió cara su derrota acuñando que no llegaron a esta instancia por casualidad.
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