Charlotte Cooper, primera campeona.Foto: Tomada de La Vanguardia.
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París.- EN POCOS días se escuchará el disparo de arrancada de los Juegos Olímpicos de París 2024, que por tercera ocasión acontecerán en la capital francesa, desde que hace 128 años echó a andar la era moderna del magno evento deportivo.
Exactamente un siglo después de que la justa se realizara por última vez a orillas del río Sena. La emblemática vía fluvial estará entre las principales protagonistas, pues acogerá en un tramo de seis kilómetros la ceremonia de inauguración, algo que en estas lides solo había sucedido dentro de estadios.
Resulta muy probable que el desfile de los participantes en barcos, previsto el 26 de julio desde el Pont d’Austerlitz hasta el Pont d’léna, quede como el sello distintivo de estos Juegos. Sin embargo, no será esta su única novedad…
También fue la capital francesa, sede de la edición de 1900, la que marcó el debut de las mujeres bajo los cinco aros, y será ahora testigo del hito que significa haber logrado la equidad de géneros entre sus participantes.
Fueron 22 las “pioneras” a principios del siglo XX, y ocho décadas después la proporción entre el total de participantes apenas llegaba al 23 por ciento.
Mejores vientos soplaron desde entonces para que esa cifra creciera hasta el 48 por ciento en la edición de Tokio 2020, primera en que las delegaciones tuvieron un abanderado de cada sexo.
Queda como deuda que algún día la presidencia del Comité Olímpico Internacional (COI) tenga un toque femenino…
Y ya que hablamos del organismo rector del movimiento olímpico, cabría mencionar que no ha visto con muy buenos ojos que en la Ciudad de la Luz se haya dado un nuevo paso en la comercialización del deporte en estas lides, algo que entra en contradicción con sus conceptos fundacionales.
La nueva cita pasará a la historia como la primera en que algunos campeones cobrarán un jugoso premio en metálico, a partir de la decisión adoptada por World Athletics. El ente rector del atletismo en el planeta destinará una parte de sus ingresos provenientes de los Juegos para premiar a los ganadores de cada prueba con 50 000 dólares.
El COI, que de las ganancias de Tokio 2020 destinó unos 540 millones de dólares para repartir entre la federaciones de los deportes representados en las justas olímpicas, prefiere que no se extienda esta tendencia…
Todo lo contrario pretenden las federaciones de deportes que se estrenarán en el programa de París 2024, cuyas expectativas giran en torno a la permanencia en venideras citas.
No será el caso del break dance -o breaking-, pues los organizadores de Los Ángeles 2028 han preferido “sacarla del juego” para darle paso a otras supuestamente más atractivas, como el críquet y el lacrosse, entre otros.
No obstante, exponentes de cada sexo -chicos de hasta 16 años- exhibirán su destreza en la icónica Plaza de la Concordia con la esperanza de regresar en la convocatoria de Brisbane 2032….
Mejores perspectivas tendrían otras como el surf, más allá de la polémica generada para la ocasión. En un primer momento el COI prefirió explorar otras opciones antes de acceder al deseo de los organizadores de celebrar ese deporte en Tahití, parte de la Polinesia Francesa, en el océano Pacífico.
Luego de aprobarse la variante, la “discordia” se centró en la construcción en el mar de una torre para los jueces que afectaría el arrecife de coral.
No es la primera vez que un evento olímpico se organiza a miles de kilómetros de la sede, como sucedió en Melbourne 1956, cuando las reglas de cuarentena para caballos en Australia implicaron que las justas ecuestres se disputaran en Estocolmo, cinco meses antes de la ceremonia inaugural de aquella versión...
Pero si alguna novedad dispara las expectativas de los cubanos, es la posibilidad de que en la capital gala emerja el primer gladiador con cinco títulos en sus vitrinas.
En pos de ese honor pisará los colchones el gran Mijaín López, el Ídolo de Herradura, el gran candidato a ser considerado como el mejor luchador de todos los tiempos.
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