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París.- SE ERIGE en el suburbio de Saint Denis, a pocos kilómetros del emblemático Stade de France, cuartel general de las selecciones nacionales francesas de fútbol y rugby.
En una zona industrial, de las más humildes de la capital gala. Ocupa 52 hectáreas y se concibió como canto a las innovaciones tecnológicas y la dimensión social del desarrollo habitacional.
Es la villa principal de los Juegos Olímpicos de París 2024, dotada de 2 800 apartamentos distribuidos en 40 bloques y cinco zonas residenciales.
Costó 2.200 millones de dólares y acogerá a 14 000 atletas, entrenadores y delegados durante la cita bajo los cinco aros, tras la cual serán 9 000 sus huéspedes, para los Juegos Paralímpicos.
Se le considera una residencia responsable con el ambiente, a tono con la voluntad del Comité Olímpico Internacional (COI) de minimizar la huella del carbono, y en su construcción se aplicaron técnicas para el ahorro de energía.
Tiene entre sus complementos un hospital, un centro antidopaje y una miniplanta de tratamiento de agua. Suma restaurantes, áreas para socializar, cajeros automáticos, una oficina postal y tiendas.
Además, cuenta con saunas, un gimnasio modernamente equipado y centros de entrenamiento para pentatlón moderno, levantamiento de pesas, esgrima y baloncesto sobre sillas de ruedas.
Las estructuras de las camas son de cartón, como en Tokio, y los vehículos dedicados al transporte interno se alimentan con baterías, y hay bicicletas que también permiten recorrer el recinto, signado por jardines y parques embellecidos con miles de árboles.
El comedor principal puede recibir a 3 260 comensales simultáneamente y está unido por un puente a otro de menos dimensión, ubicado en L’Ile-Saint-Denis, donde se ubica el edificio en que se aloja la delegación cubana.
Los especialistas consideran un hito el sistema de enfriamiento autónomo diseñado para evitar los acondicionadores de aire, pero la vida ya demuestra que el calor supera ese objetivo.
Sin embargo, aunque aseguran que en el interior de las habitaciones la temperatura es seis grados Celsius por debajo de la sensación térmica ambiental, los deshumidificadores dispuestos en ellas no alcanzan cuando el sol calienta en serio.
Ojalá el resultado sea mejor en lo adelante, cuando las temperaturas se pronostican menos elevadas, porque la recomendación de dormir con las ventanas abiertas también ha tenido un inconveniente: mosquitos.
Nada, que ninguna obra es perfecta, y la combinación altas temperaturas-zancudos ya genera malestar, en medio de merecidos elogios.
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