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La Habana.- EL CONSEJO de Dirección del Inder agasajó aquí a un grupo de Glorias Deportivas y trabajadores de la institución por el Día de los Padres.
Encuentro anual de gran carga emocional, propició la presencia de figuras cimeras del sector, como uno de los fundadores de la Escuela Cubana de boxeo, Alcides Sagarra, y el miembro del Salón de la Fama de la lucha mundial Gustavo Rollé.
«Me invitaron y no podía faltar. Sabía que aquí encontraría a varios de mis muchachos y podría darles un abrazo», dijo a JIT uno de los más laureado preparadores de todos los tiempos en el mundillo boxístico.
Rodeado de estrellas como su exdiscípulo Jorge Hernández y colegas de entrenamiento de la talla de Raúl Fernández, el Héroe Nacional del Trabajo sintió el afecto de quienes considera sus hijos.
«Me siento como en la "finca". Veo a amigos y alumnos de siempre», expresó el octogenario en alusión a la que considera su segunda casa, la Escuela Nacional Olveín Quesada, ubicada en el Wajay.
Allí ejerció por casi medio siglo para trasmitir conocimientos que encumbraron al bien llamado buque insignia del deporte cubano.
Momento excepcional de la velada fue el otorgamiento del Diploma al Honor Deportivo a Guillermo Marrero, considerado padre de la pelota vasca y el raquetbol en Cuba.
El doble campeón olímpico Alberto Juantorena le entregó el reconocimiento, cuyo texto expresa en una de sus partes: «Por sus sobresalientes aportes al desarrollo del movimiento deportivo cubano, su lealtad a la patria, a nuestro pueblo,… y defensor de las ideas de nuestro Comandante en Jefe Fidel Castro Ruz».
Los concurrentes, entre los que se encontraban otros monarcas olímpicos y mundiales, recibieron de manos de madres del Inder rosas y postales, esas últimas alegóricas al Día de los Padres que tradicionalmente en Cuba se celebra el tercer domingo de junio.
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