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La Habana.- «VER competir a mis muchachos aquí es lo que más disfruto», dijo a JIT la entrenadora Mirta Díaz Martínez, de las referencias para los que preparan en las piscinas cubanas a niños y jóvenes, fundamentalmente.
En 24 años como profesora de natación suma más de medio millar de preseas en Juegos Escolares y Copas Marcelo Salado.
«Aquí mismo, en esta edición 31, tengo a muchos atletas de alto rendimiento que son mi orgullo, porque los entregué bien y siguen bien», expresó la licenciada en Cultura Física.
Para quien comenzó en el deporte como nadadora, pero sin resultados relevantes, la piscina es todo.
«Mi mayor medalla es Kevin Díaz, mi hijo, y esos niños que los veo crecer y convertirse en hombres y mujeres de bien. Esa es mi vida, junto a mi familia», abunda.
Con 14 compitiendo como infantiles y uno juvenil, la “profe” como también le llaman destacó a Daime Pedregué, Iker Ramírez, Diago Cavarroca, Lenan Boy y Lorena Landrove, entre otros.
Ella sueña con ver a un cubano ganar un mundial o unos juegos olímpicos.
«Estos torneos son para eso, para formarlos, para que se prueben y asuman que nadar es mucho más que ir a la playa, al río o a una piscina. Nadar conlleva una responsabilidad que implica ser buenos estudiantes, buenos atletas, buenos cubanos», significó.
Autora del libro titulado Natación Motivada, que le gustaría ver publicado, la avezada preparadora de mediana estatura y edad se despidió de los lectores de JIT de modo optimista: «confío en que en Barranquilla haremos un buen papel».
La XXXI Copa Marcelo Salado finalizó hoy en el Complejo de Piscinas Baraguá, al este de la capital, con los objetivos técnicos-pedagógicos cumplidos en el año de los XXIII Juegos Centroamericanos y del Caribe de Barranquilla.
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