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París.- DANIEL Grégorich no pone aún los pies en la tierra. Siendo tan joven (21 años) ya visita la Ciudad del Amor y se dispone en solo horas a debutar en el Campeonato Mundial de Luchas, con sede en esta urbe.
Sin embargo, lo de andar como flotando es solo de la emoción, pues es consciente del difícil reto que se le avecina este lunes y tratará de no "salir volando" de la Accord Arena, sede del certamen.
El capitalino, subcampeón panamericano de los 85 kg en esta temporada, en el estilo grecorromano, acababa de revisar el organigrama de su competencia cuando ofreció algunas consideraciones a este redactor...
«Me siento muy bien, pero el colchón tiene la última palabra. Voy por la victoria, eso sí te lo puedo asegurar», comentó relajado tras su última sesión de preparación previa al debut.
«No me he enfrentado con ninguno de los luchadores que aparecen en mi camino, solo con el alemán Denis Kudla (tercero olímpico en Río 2016) hice algo en el gimnasio, pero no es lo mismo que la competencia», explicó el ocupante del quinto puesto en el Grand Prix de Oro de Bakú, el pasado año.
Sobre la reciente base de entrenamiento en Italia, Grégorich apuntó que «fue una oportunidad muy positiva, que facilitó el ajuste horario y la obtención de la máxima forma deportiva. Allí bajamos la carga de entrenamientos y vivimos días muy satisfactorios».
En cuanto a su motivación para encarar la justa, el fornido gladiador apuntó: «Si no digo que estoy un poco nervioso estaría mintiendo, pero te aseguro que tengo muchísimas ganas de poner bien alto mi nombre y el de Cuba».
Y la fórmula para hacer eso realidad es «pensar positivamente siempre», puntualizó.
La última pregunta tuvo que ver con este joven elenco cubano que ha llegado a París sin sus tres monstruos del momento: Mijaín López, Yasmani Lugo e Ismael Borrero.
«Es cierto que todos somos muy nuevos, pero tenemos ganas de hacerlo bien y comenzar arriba este nuevo ciclo olímpico», me dijo antes de despedirse cordialmente y salir como "flotando" hacia su habitación, aunque con los pies puestos en la tierra.
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