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Londres.- AUNQUE son más de 2 mil los competidores confirmados para el Campeonato Mundial de atletismo que comienza el viernes en esta ciudad, solo uno parece “importarle” a todos: Usain Bolt.
El bólido jamaicano lo mismo acapara vallas publicitarias que páginas deportivas de todos los periódicos británicos, y hasta en el metro capitalino se escucha su nombre cuando los anfitriones comentan sobre el gran evento.
Y no es para menos. Además de una de las más grandes estrellas del deporte, Bolt se proyecta como un hombre carismático que sabe ganarse a sus seguidores, y por añadidura pondrá fin a su carrera aquí.
En una temporada en la que “apenas” ha conseguido 9,95 segundos en los 100 metros planos, el astro asegura que ganará en el mismo estadio que le vio conquistar tres oros olímpicos en el 2012. Y nadie lo pone en dudas.
«Si estoy aquí, claro que estoy listo. Siempre tengo confianza en mi habilidad», comentó algo “molesto” por la interrogante de quienes parecen desconfiar sobre el que sería su cuarto dominio a esta instancia, solo interrumpido por la arrancada en falso que le frustró en Daegu 2011.
«Estoy inmejorable… imparable…», sostuvo, y casi exasperado repitió: «Vamos, ustedes saben que si aparezco en un campeonato estoy completamente seguro. Mi entrenador está seguro y estoy listo. Estoy completamente seguro, cien por cien.»
Las declaraciones del caribeño acapararon entre otras páginas las del rotativo Metro, uno de los diarios gratuitamente distribuidos en las estaciones del transporte público, donde miles de locales y visitantes dialogan sobre su grandeza.
Bolt es el máximo ganador de medallas en lides de este nivel, con 11 de oro y dos de plata, pues además de tres cetros en el hectómetro posee cuatro en los 200 metros e igual cantidad en el relevo 4x100, y segundos puestos en Osaka 2007 (200 y 4x100).
Es recordista universal en ambas distancias (100-9.58 s/200-19.19) y se despedirá del escenario competitivo en la ciudad del Támesis tras intervenir en el relevo corto… Y ya adelantó de otros planes.
«Viajar por el mundo y tratar de inspirar a los niños pequeños y sus entrenadores.»
Sin embargo, cuando le interrogaron sobre la posible ruptura de sus topes por alguien en un futuro fue incapaz de superar un “ego” que no molesta a nadie.
«Espero que no lo hagan. Creo que ningún atleta desearía que su récord mundial se rompiera en su vida. No quiero verlos rotos. Quiero presumir a mis hijos cuando tengan 15 o 20 años y decir, “¡Mira! ¿Ves? Todavía soy el mejor”», sentenció.
Ese es Usain Bolt, el hombre más rápido del planeta. “Contestón” pero querido al punto de clasificar como el más seguido dentro y fuera de las pistas.
Así será otra vez aquí, donde su adiós es ya parte de los atractivos previos a la justa que convocará millones de miradas.
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