|
Londres.- CUALQUIER exceso de optimismo sería fatal, pero vale soñar con el retorno de un cubano al podio del salto de longitud en el Campeonato Mundial de atletismo que comienza el viernes en esta urbe.
Es cierto que Maikel Massó y Juan Miguel Echevarría no pueden presentarse como grandes favoritos en medio de un panorama que incluye a hombres más “curtidos” dueños de premios al máximo nivel, pero...
Massó, oro del orbe entre cadetes y juveniles, y Echevarría, consistente sobre los 8,10 metros en los últimos tiempos, acumulan razones para crecerse en el Estadio Olímpico de esta ciudad.
El primero todavía transitará el 2018 entre los menores de 20 años, mas encarará su segundo mundial de mayores y llega quinto entre los inscritos gracias a los 8,33 metros convertidos hace dos semanas en récord nacional juvenil.
«He entrenado muy bien y me siento preparado», dijo a JIT poco después de regresar de la jornada de acondicionamiento en una urbe castigada por la lluvia y temperaturas demasiado bajas para lo que los caribeños esperan del verano.
No por gusto los encargados de las notas previas en el sitio web del comité organizador lo calificaron de “invitado” entre las estrellas, reconociendo que pese a una temporada sin mucho “ruido” alcanzó su mejor forma en el momento más cercano a la competencia.
Sin embargo, ese mismo reporte obvia a Juan Miguel, quizás por su participación menos impactante fuera de casa, pero deja a un lado otros detalles que van más allá de los premios.
Por ejemplo, de cinco competencias internacionales en cuatro sobrepasó los ocho metros, además de que los especialistas elogian su quehacer en los entrenamientos.
Poner el extra y pasar sobre “su primera vez” a este nivel es ahora tarea de orden. Y al respecto comentó: «No tengo presión, he entrenado bien y me siento física y sicológicamente en forma».
Las eliminatorias de la longitud serán este viernes, día inaugural, y Massó concursará en el colectivo A, donde también fue incluido el sudafricano Luvo Mangoya, subtitular bajo los cinco aros en Río de Janeiro y poseedor de un registro de 8,65 que le sitúa líder del escalafón del año.
Pero se trata de un desempeño conseguido antes de que se lesionara uno de sus tobillos en la parada del diamante de Estocolmo, así que ahora no es el favorito absoluto.
Sus compañeros Ruswahl Samaai (8,49) y Zarck Visser (8,22) le ayudarán a presionar al resto, y será difícil el equipo estadounidense con Jeff Henderson (8,28), campeón olímpico pero recientemente discreto, Jarrion Lawson (8,33) y Mike Hartfield (8,21).
China, con tres hombres de ocho metros, el ruso con bandera “independiente” Alexandr Menkov (8,32) y el representante de Bermudas Tyrone Smith (8,34) parecen los otros destinados a presentar pelea.
Cuba tiene en esta especialidad a uno de sus grandes ídolos, Iván Pedroso, dueño de cuatro títulos consecutivos entre 1995 y 2001, última vez que alguien de los suyos subió a un podio.
|