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La Habana.- AUNQUE sabe que ahora los anfitriones le exigirán más, el puertorriqueño Héctor Berríos se siente feliz de regresar a Cuba luego de muchos años para defender el título individual en el Campeonato del Caribe de tenis de mesa.
Monarca de estas citas en tres ocasiones, es el mayor experimentado entre los suyos y a los 33 años asume la responsabilidad de inspirar a los más jóvenes Gabriel Pérez, Sebastián Echevarría y Ricardo Jiménez.
Campeón centroamericano por equipo en Veracruz 2014, ocho veces titular nacional y mejor jugador de la región en el 2016, Berríos conoció La Habana en el 2002 para el Latinoamericano juvenil.
«Pasó mucho tiempo, pero me gusta jugar aquí porque me siento como si estuviese en casa... Somos casi iguales. Estamos gozando la competencia y hasta ahora nos ha ido bien», comentó poco antes de perder con Cuba en las semifinales de equipo.
«El nuestro es una combinación de la juventud de Ricky, Seba y Gaby con mi veteranía, y básicamente trato de mantener la comunicación con ellos, de ayudarlos y transmitirles mi experiencia», confesó sobre el rol sostenido en el coliseo de la Ciudad Deportiva.
«Aunque ellos son jugadores que han tenido la oportunidad de vivir sus experiencias en Europa, así que están preparados para enfrentar cualquier situación», puntualizó.
Sobre sus planes inmediatos adelantó que dos fechas después de que concluya el actual certamen viajará a Costa Rica para la Copa Panamericana, una lid por invitación para los 16 mejores ranqueados del continente, a la que accedió como ganador en el Caribe de hace un año.
Fue su tercera corona a este nivel, pues antes se impuso en las versiones del 2010 y 2012, y la logró con crédito final sobre el dominicano Emil Santos, otro de los que concursa esta vez.
«Aquí hay equipos fuertes como República Dominicana y Cuba, que son potencias junto con nosotros en el Caribe, donde siempre nos estamos disputando los primeros lugares.
»El pasado año tuve la fortuna de ganar este torneo, pero ahora se unen los jugadores cubanos con nivel olímpico como Andy Pereira y Moisés Campos, y eso hace que el torneo sea más exigente.
»Es responsabilidad de nosotros hacer el trabajo y tratar de llegar al final», sentenció.
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