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La Habana.- ROSTROS felices y el entusiasmo propio del paso hacia una nueva etapa fueron denominador común entre los 112 jóvenes que recibieron hoy títulos de Licenciados en Cultura Física y Deportes en la sala Covarrubias del Teatro Nacional.
Aportar a la sociedad que les ha formado será ahora el objetivo de quienes se convirtieron en profesionales y crecieron como seres humanos en la Universidad de las Ciencias de la Cultura Física y el Deporte (UCCFD).
Ese fue el sentir expresado por varios de ellos, en especial Lisandra Remón, la graduada más integral de investigaciones y el curso regular diurno.
«Es un privilegio, un orgullo, han sido cinco años muy significativos, con muchas experiencias, he aprendido muchísimo en todas las ramas, ahora mismo estoy inmensamente nerviosa y muy feliz», indicó tras recibir sus distinciones y ser portadora del Compromiso de los Graduados.
La promoción 40 de esta casa de altos estudios estuvo dedicada al mayor inspirador del deporte cubano, el Comandante en Jefe Fidel Castro Ruz, al aniversario 95 de la Federación Estudiantil Universitaria (FEU) y al 50 del asesinato del Guerrillero Heroico Ernesto Che Guevara.
Otra de las integrales fue la judoca campeona olímpica de Londres 2012 Idalys Ortiz, quien con su acostumbrada y franca sonrisa recibió el mérito entre las emergidas del curso para atletas y aseguró asumirlo como un lauro más en su carrera.
«Son cosas logradas con mucho sacrificio, estoy muy orgullosa de haberme graduado, de ser Licenciada en lo que ya soy experta, que es hacer deporte», confesó la también dos veces campeona mundial.
Sus compañeros Asley González y Dayaris Mestre integraron igualmente el grupo de los homenajeados felicitados por una presidencia que contó con el titular del Comité Olímpico Cubano José Ramón Fernández, el ministro de Educación Superior José Ramón Saborido, el rector de la UCCFD Héctor Noa y el vicepresidente del INDER Osvaldo Vento.
En total fueron 15 los Diplomas de Oro entregados en tarde que, como es lógico, sumó “ribetes” de nostalgias entre sus protagonistas, quienes dejan atrás los atractivos de la vida universitaria para mirar hacia un mundo laboral que implica dedicación y compromisos de otro tipo.
Para eso recibieron la formación necesaria, inspirados, como expresó el rector Noa, en los pensamientos del líder histórico de la Revolución, «cuyos ideales y espíritu deportivo siguen siendo la energía que impulsa a las generaciones de profesionales que ahora enfrentarán nuevas batallas».
De ahí lo acertado de recordar que la institución ha mantenido la vocación formadora del talento humano, que con inteligencia y pensamiento creador ha de continuar consolidando el deporte como una de las conquistas más preciadas de la obra iniciada en enero de 1959.
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