Foto: Roberto Morejón
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Río de Janeiro.- EL MINIMOSCA Joahnys Argilagos aprobó hoy el duro examen que resultó vérselas con el británico Galal Yafai en el debut de Cuba en el torneo boxístico de los Juegos Olímpicos con sede aquí.
«La primera pelea siempre es difícil, además de que se trata de un contrario exigente», dijo el campeón mundial poco después de estrenarse en estas lides con veredicto de 2-1 convertido en su segundo éxito de por vida sobre el europeo.
«No fue mi mejor actuación pero se cumplió el objetivo, y estoy seguro de que la próxima será mejor, porque entonces habré entrado más en ritmo», indicó el muchacho de 19 años en el Pabellón 6 del complejo Riocentro.
«Sentí algo de agotamiento y por eso decidí trabajar más parado en el tercer asalto, en busca de un extra», aceptó el caribeño, que pasado mañana cruzará golpes con el keniano Peter Wuarui, sorprendente verdugo 2-1 del chino Bi Lv.
«Yafai quiso forcejear todo el tiempo, y aunque no siempre pude evitarlo como quería me demandó un gran esfuerzo», indicó Argilagos, quien ayer tuvo que dedicar varias horas a uno de los muchos controles antidopaje previstos para la lid.
«Su mejor asalto fue el segundo, y ciertamente debió “enredarse” menos y trabajar como él sabe desde afuera, a base de desplazamientos, pero también es verdad que el debut es siempre complejo, y debe crecer en lo adelante», comentó a JITel entrenador jefe Rolando Acebal.
Esta noche la isla dependerá del crucero subtitular del orbe Erislandy Savón, quien tratará de repetir dominio sobre el mismo Lawrence Okolie a quien despachó por nocao técnico en el primer acto en la final de la pasada Serie Mundial.
«Cada pelea es distinta a otra, y voy a enfrentarlo sin pensar en lo sucedido, concentrado en el plan que hemos trazado», aseveró el antillano.
«Ahora voy a comprobar si soy lo suficientemente bueno para cubrir todo el camino», consideró su contrario luego de vencer 3-0 al polaco Igor Jakubowski en la ronda precedente, cuando Savón estuvo libre.
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