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La Habana.- PARA mantenerse invicta en el pugilato de la vida, la muerte pega bajo algunas veces y otras, ante un rival superior, opta por desgastarlo pacientemente y sacarlo de combate de un golpe, como hizo con el legendario boxeador húngaro Laszlo Papp.
El laureado magyar fue el primero en la historia en ganar tres coronas olímpicas, hazaña solo reeditada por los cubanos Teófilo Stevenson y Félix Savón.
Papp nació en la localidad de Angyalfold, vecina de la capital húngara, Budapest, el 25 de marzo de 1926, y su adolescencia transcurrió entre las dificultades propias de la Segunda Guerra Mundial.
Entonces soñaba, como casi todos sus amigos, con driblar balones de fútbol y convertir goles insólitos como la histórica línea delantera húngara liderada por Ferenc Puskas.
Sin embargo, por aquella época Papp vio la película “El último round”, una suerte de epifanía que le indicó al joven zurdo su verdadero destino: un cuadrilátero de boxeo.
Su primer tope internacional acaeció a los 19 años de edad, casi de casualidad. Ante la ausencia de un oponente, el campeón húngaro del peso mediano, Gyula Bicsak, pidió un rival del público y al ver subir a Papp pensó que el pleito sería rápido. Y no se equivocó: el desconocido retador lo noqueó en menos de dos rounds.
La primera incursión olímpica le llegó en la justa de Londres-1948. Cuando comenzó el certamen apenas lo conocían, pero una semana después todos hablaban del muchacho que puso fuera de combate a todos sus rivales hasta las semifinales y luego derrotó por puntos al italiano Ivane Fontana y al local John Wright.
Cuatro años más tarde Papp arribó a la cita de Helsinki-52, Finlandia, ya erigido campeón europeo en dos ocasiones. Lo acosaban varios detractores que exigían su retiro, con apenas 25 años de edad, pero el titular se negó de plano y redobló su preparación.
El sorteo le deparó abrir ante el otro gran favorito de su división, el estadounidense Ellsworth "Spider" Webb, un contrario complicado pero al cual superó para despejarse el camino a su segunda corona olímpica.
Durante el siguiente ciclo el rendimiento de Papp disminuyó, en parte por el paso del tiempo, pero también por el recrudecimiento de las presiones de quienes querían su retiro.
De ese periodo data su única caída a la lona. El polaco Zbigniew Pietryzykowski tumbó al magyar en un torneo celebrado en Varsovia, y aunque Papp se repuso inmediatamente comenzaron a circular dudas sobre un tercer laurel en la lid cuatrienal.
Así llegaron los Juegos Olímpicos de Melbourne, Australia, con un Laszlo Papp de 30 años de edad. En semifinales tomó revancha ante Pietryzykowski y ganó el oro en una reñida pelea contra el estadounidense José Torres, futuro rey del circuito profesional Convertido ya en tricampeón olímpico, Papp recibió permiso gubernamental para pasar al profesionalismo y cerró su asombrosa trayectoria amateur de 12 años, en los cuales ganó 301 combates, perdió cinco y empató seis.
El 16 de mayo de 1962 se coronó monarca europeo, título que defendió exitosamente cinco veces hasta que le revocaron la autorización especial, tras lograr 27 victorias sin reveses como rentado.
Con 38 años de edad regresó a Hungría, donde ejerció como técnico de la selección nacional de boxeo entre 1971 y 1992. Callado en lo personal, provocador en el entramado, Laszlo Papp garantizó siempre buen boxeo para superar a sus contrarios mientras las fuerzas le respondieron: la Parca tuvo que esperar 77 años para finalmente derribarlo. how much does an abortion pill cost saiftec.com abortion clinics in baltimore
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