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La Habana.- HACE casi 10 días que la clavadista cubana Anisley García arribó al centro internacional de entrenamiento de Kazán y ya anda adaptándose a las exigencias de la que debe ser su nueva casa en los próximos meses.
La ganadora de tres medallas en los recientes Juegos Panamericanos Júnior de Cali completará en el centro que dirige la Federación Internacional de Natación (Fina) una temporada en la que pretende elevar el grado de dificultad de sus programas y sobre todo sumar horas de competencias.
«Estoy muy animada con lo que he encontrado aquí, me recibieron muy bien y pese a lo difícil del cambio de idioma me entiendo bien con todos», comentó a JIT, con evidente entusiasmo ante cada una de las novedades que está disfrutando desde su llegada el pasado día 19.
«Aún no he conocido al que será mi entrenador oficial, debe incorporarse esta semana, pero hasta ahora me ha ido bien con la que me está llevando los planes en los pocos días que llevo aquí», asegura la también campeona de la plataforma en los Juegos Centroamericanos y del Caribe de Barranquilla 2018.
Anisley es la segunda clavadista cubana que se beneficia con la beca Fina. Durante todo el 2021 estuvo allí Carlos Daniel Ramos, quien por cierto fue uno de los que recibió a su compañera a la llegada y le puso al tanto de varios temas importantes para asumir la estancia en la escuela.
«Charly me explicó cosas desde su experiencia y ya regresó a Cuba. Sé que esta etapa de mi vida será muy importante, me llevará a aprender no solo de deporte, también de otras culturas y otros idiomas», aseguró Anisley, quien ya comparte con atletas de los deportes acuáticos de múltiples nacionalidades.
Explicó que las sesiones de entrenamiento son de lunes a sábado, siempre en doble jornada, excepto los miércoles y sábados porque esos días en las tardes recibe clases de idioma ruso.
«Ahora mismo mis entrenamientos se basan en muchos ejercicios de fortalecimiento. Estoy haciendo mucho más gimnasio que antes…», dice medio en broma, pues sabe que ese es un punto imprescindible para el trabajo que vendrá luego.
«Tengo planificado incluir dos saltos nuevos en la plataforma. El de tres y media vueltas por dentro y uno de parada de manos que aún no he escogido», adelanta respecto a las proyecciones más inmediatas.
Anisley –como todos los clavadistas cubanos del momento– enfrenta la poca cantidad de competencias como su principal debilidad, de ahí que revertir esa realidad será otra de las metas durante el 2022.
«Elevar mi nivel competitivo es algo que está en la lista de prioridades, quiero aprovechar las facilidades de asistir a eventos que me llegarán para ganar en fogueo», admitió y una vez más dejó claro que no desperdiciará ni un minuto de su paso por la escuela internacional.
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