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La Habana.- SAMUEL Matos Espinosa, el capitán de la selección cubana de beisbol Sub-18, recibió de manos de Daniel Baz Pérez , funcionario del Comité Central del Partido, acompañado por Caridad Cusa, representante del Comité Nacional de la UJC, la enseña nacional en el acto de abanderamiento de esa escuadra que participará en el Campeonato Panamericano.
Luego de la ceremonia, celebrada en el estadio Latinoamericano, el abanderado, quien se desempeña en primera base, pero también lo puede hacer en tercera y ocupa el turno de cuarto bate en ese conjunto, compartió con JIT algunos detalles de esta nómina.
“La diferencia con el anterior equipo de esta categoría, que jugó en el Mundial de Okinawa, es que este tiene un pitcheo de más profundidad y debe ser puntal en el resultado que obtengamos”, afirmó.
Dijo que en el orden individual “es una suerte y, al propio tiempo una gran responsabilidad, haberme convertido en un líder para el grupo. Estamos muy motivados todos, y cada quien con el objetivo de salir al terreno a dar lo mejor”.
Habló sobre la intensa preparación realizada en la provincia de Santiago de Cuba, donde pudieron jugar algunos partidos con equipos de la 65 Serie Nacional en la etapa de preparación de esas plantillas.
El mentor debutante Alexei Moré Rodríguez, hijo del timonel villclareño Ramón Moré, expresó que destacó que las principales potencialidades del plantel se concentran en el área de los serpentineros al contar con seis lanzadores de buen control y repertorio.
Desde el punto de vista ofensivo destacó a Matos, quien viene del mundial de Okinawa, y por su experiencia el mentor adelantó que ocupará turnos de responsabilidad, “pues está muy ajustado al bate.
El acto de abanderamiento estuvo lleno de simbolismo, pues como dijo el presidente de la Confederación Cubana de Beisbol y Softbol, Juan Reinlado Pérez Pardo, se realizó solo un día después del aniversario quinto de la proclamación del Beisbol y sus saberes populares como Patrimonio Cultural de la Nación y justamente en el Día de la Cultura Nacional, en un recinto como el estadio Latinoamericano que es alacena de los sentimientos y raíces culturales cubanas, el cual estará cumpliendo el próximo 26 de octubre 80 años.
Tiene, además el inconfundible sello de abanderarse en el año del Centenario del Atleta Mayor, el Comandante en Jefe Fidel Castro Ruz, quien era un fiel amante del deporte de las bolas y los strikes.
En el acto Isaac Martínez Dorta, gloria deportiva del béisbol nacional, uno de los maderos más temibles de los equipos de Ciego de Ávila e integrante de nuestras selecciones nacionales, fue quien entró la bandera al Coloso del Cerro, para que estos jóvenes la defiendan en República Dominicana, sede del Campeonato Panamericano.
Cuba competirá en la primera fase del certamen en el grupo B, junto a Venezuela, México y Nicaragua. En esa llave deberá ubicarse entre los dos primeros puestos para certificar su pase a la Súper Ronda y asegurar el boleto mundialista.
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