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La Habana.- CUANDO ya el calendario ha llegado a la duodécima jornada, la cual marca la mitad de los partidos que cada equipo debe jugar en sus grupos, la 65 Serie Nacional no deja de sorprender.
A la ya disfrutada noticia del jonrón 400 de Frederich Cepeda el pasado domingo, ahora vemos una temporada que mantiene a Pinar del Río como único rey de occidente, mientras en la geografía este de la campaña, tres equipos habitan la cima.
Uno de los integrantes de ese trío muy pocos esperaban verlo tan alto. Ciego de Ávila rompió cualquier vaticinio precontienda, y ahora es colíder oriental, con ocho victorias y cinco derrotas, el mismo balance que santiagueros y granmenses.
Este lunes, en una fecha pasada por agua, solo se celebraron cuatro encuentros, y uno de ellos terminó con el triunfo a avileño sobre Las Tunas, actual subcampeón, por marcador de 7-2, en el apartado C de la zona oriental.
Kendry Machado tiró un relevo larguísimo de siete y dos tercios, para asegurar el éxito de los Tigres. El vino en el segundo acto con un out y dos corredores en circulación boleados por el abridor Kevin Soto. El rescatista dominó ese episodio, y en el resto del juego le batearon solo tres jits, incluyendo el cuadrangular de Roberto Sullivan Baldoquín.
La otra carrera tunera también fue por un vuelacercas, en el primer inning, de Yudier Rondón, que le dió temprana ventaja al lanzador de los Leñadores, Yosmel Cansino, quien abrió y perdió el choque en el estadio José Ramón Cepero.
En el D se celebraron los dos desafíos programados, en los cuales Alazanes de Granma doblegó a Holguin con abultada pizarra de 10-1, y el sotanero Guantánamo hizo lo mismo (11-6) ante las temidas Avispas santiagueras.
En el Mártires de Barbados de Bayamo, el derecho César García lanzó cinco completos sin boletos, tres ponches y cuatro imparables, acreditándose la victoria. Su relevo, el también diestro Alexei Ricardo, permitió la única de sus rivales al otorgar dos de las tres bases que regaló y aceptar indiscutible de Michael Gorguet, el único que aceptó en cuatro entradas, en las que ponchó a dos.
Holguín pagó caro el descontrol de su lomita que transfirió hacia primera a diez granmenses, además de soportar 11 incogibles. El encargado de la apertura, Antonio Sánchez cargó con el revés.
Los guantanameros le pegaron 16 jits al pitcheo de Santiago de Cuba, con seis de sus nueve titulares con más de uno, incluyendo los tres del pequeño Andrés de la Cruz, quien también impulsó dos y anotó una.
Aunque las Avispas dispararon 13 jits, al parecer cuando no dan jonrones no ganan. En tanto, su pitcheo, el abridor con Osvaldo Acuña tolerando seis inatrapables en solo un tercio de labor, y el de relevo, castigado con otra decena, continúa como el talón de Aquiles de una escuadra que mete miedo al susto con su ofensiva.
Fue esa combinación de resultados la que produjo la superpoblación en la azotea oriental.Solo un duelo pudo acontecer en el espacio occidental, el de Cienfuegos y Matanzas, en el 5 de septiembre de la Perla del Sur.Con dos jits, no más, los cienfuegueros coronaron cuatro registros decisivos en la quinta escena. ¿Cómo los hicieron? Por el descontrol del montículo matancero, que en ese inning dió dos bases y golpeó a tres adversarios. Dos de esos pelotazos se produjeron con bases llenas, y despues Luis Vicente Mateo empujó dos más con jit de línea al jardín izquierdo.
Ese resultado, y la imposibilidad de que el resto jugará encaramó a los Elefantes en el segundo peldaño occidental, el cual comparte precisamente con los Cocodrilos matancero. De ese abolengo tampoco hablaron muchos.
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