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La Habana.- ESPECIALISTAS de la FIFA corroboraron la culminación de la fase 2 del proyecto La Polar, que comprendió la expansión y el remozamiento de la estructura, la instalación de luces, la autonomía energética mediante generación amigable con el medio ambiente y una cancha sintética de alto estándar internacional. Los expertos concedieron gran valor a la obra y constataron su finalización.
La nueva manta sintética quedó al 100 % de acabado. Se completaron el pegado de las uniones y el relleno con granulado de caucho, fases clave para asegurar la uniformidad y la amortiguación óptimas que exige el fútbol de alto rendimiento. También quedaron colocadas las dos bancas para los equipos locales y visitantes, se cubrió con césped artificial el perímetro que anteriormente era de cemento —medida esencial para la protección de los atletas ante posibles caídas o resbalones— y fueron instaladas las mallas de protección detrás de ambos arcos.
El estadio cuenta, además, con su sistema de iluminación alimentado por energía fotovoltaica que lo hace autosuficiente en ese aspecto. Con este logro, La Polar se convierte en el primer estadio de Cuba con autonomía energética gracias a sus paneles solares, un paso de vanguardia en la sostenibilidad del deporte nacional.
«Hemos venido trabajando por años con este proyecto y nos satisface que, aun en medio de todas las dificultades que afronta el país, pudieran concluir con éxito esta etapa, lo que también es muy positivo para el fútbol cubano», destacó para JIT el director de la oficina regional de FIFA en América, José Alfonso Rodríguez.
«Este es el resultado de los esfuerzos de la FIFA y la AFC, que en corto tiempo han podido realizar obras en el estadio Antonio Maceo, de Santiago de Cuba, y ahora aquí, y pensamos que estamos en condiciones de afrontar el proyecto del estadio Pedro Marrero con la confianza y la experiencia para poder disfrutar de un gran estadio para que la afición disfrute de la selección nacional», apuntó Rodríguez.
«Queremos agradecer el apoyo del gobierno cubano, del Inder y a nuestros proveedores para que este proyecto postergado dejara de ser un sueño y se convirtiera en una realidad tangible», expresó el funcionario de la FIFA.
Por su parte, Oliet Rodríguez Méndez, presidente de la Asociación de Fútbol de Cuba (AFC) destacó los esfuerzos que demanda una obra como esta, sobre todo en las condiciones que vive el país.
«Lo que hoy podemos ver es el fruto del trabajo intenso durante largas jornadas, que llega a un punto de culminación satisfactoriamente, y luego de que por años se intentara contar con una instalación en las mejores condiciones», resaltó Rodríguez Méndez.
«Cuando nuestro equipo de trabajo asumió la responsabilidad de dirigir la AFC una de las prioridades de trabajo era cerrar todos estos proyectos, y con mucho esfuerzo se ha conseguido, por lo que sentimos satisfacción».
«Valoramos mucho poder contar con una estadio de estos estándares, creemos que será muy beneficioso para él desarrollo del fútbol en Cuba, y entendemos que debemos avanzar a otras fases para su ampliación, mantenimiento y cuidado, además de que entramos en un reto aún mayor que representa el estadio Pedro Marrero», destacó
«Estamos en posición de afirmar que gracias a todos esos esfuerzos podemos contar con La Polar en condiciones envidiables para el disfrute de nuestro pueblo y el desarrollo de nuestro deporte», concluyó.
Asimismo, se proyectó y planificó una tercera fase que comprende el mantenimiento y la expansión de La Polar, así como las obras que beneficiarán al estadio Pedro Marrero.
Con esta fase concluida y entregada, la selección absoluta cubana podrá estrenar el moderno escenario en la fase de grupos de la Liga de Naciones que comienza en septiembre, brindando a los jugadores y a la afición un recinto con estándares mundiales.
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