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Guayaquil.- UN INESPERADO pero grato título celebró la delegación cubana presente en los VI Juegos Panamericanos de la Juventud Sorda en la jornada final del ajedrez.
El cetro lo aportó lespirituana Ania Salvia, al salir vencedora en el evento femenino de la modalidad de partidas clásicas.
La muchacha logró cinco puntos de siete posibles y no solo se agenció el premio mayor entre las damas, sino que también se colgó la presea de plata en la categoría absoluta, tras al ecuatoriano Derek Merino (5) y por delante de la colombiana Ximena Correa (4).
«Quiero agradecerle a mi país por darme esta oportunidad, y a mi entrenador, por haberme ayudado a obtener estos resultados con los cuales estoy muy contenta», alegó Salvia en diálogo con JIT.
Su compañero de equipo, Luis Machado, conquistó igualmente un metal plateado en el apartado masculino.
«Me fue bien de manera general, tuve algunos inconvenientes pero me sentí bien compitiendo. Con el resultado estoy satisfecho, no complacido porque quería un oro y no salió lo que me esperaba», dijo el espigado jugador.
En la modalidad Blitz ambos antillanos se apropiaron del segundo puesto del estrado en uno y otro sexo.
A esas alegrías se sumó además la decisión del comité organizador de entregar también medallas en la categoría absoluta del certamen Blitz. De esta forma, a Salvia se le confirió otra presea de plata.
«Los muchachos supieron crecerse dentro del torneo. Nosotros trajimos un pronóstico realista, que era estar en el podio, pero el color de las medallas se definió aquí», afirmó el preparador del dúo, Orestes Cañizares.
«Como entrenador estoy muy satisfecho porque ellos han mostrado un gran talento y supieron poner en práctica todo lo que aprendieron desde que comenzamos a trabajar en Cuba», puntualizó el técnico espirituano.
En total, Cuba alcanzó en el deporte una medalla de oro y cinco de plata, saldo alentador que desde ya incrementa las miradas de futuro sobre estos jóvenes talentos.
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