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La Habana.- EL DESPERTAR de la selección cubana femenina de balonmano es un hecho, después de un debut que encendió todas las alarmas, firmaron este jueves su segunda victoria consecutiva al imponerse con autoridad a México por 37-29 en la Copa Caribe de Balonmano que acoge Santo Domingo.
Este resultado no solo confirma la tendencia ascendente del equipo, sino que le otorga el derecho a jugarse la clasificación a la gran final en la última jornada de la Copa Caribe 2026.
Desde la óptica del análisis táctico, el triunfo ante las mexicanas tuvo un valor diferente al de la escandalosa goleada del miércoles frente a Costa Rica.
Si aquella paliza de 54-20 fue un ejercicio de contundencia ofensiva, esta victoria representó un examen de madurez competitiva.
Frente a un rival de mayor jerarquía y roce internacional, Cuba no especuló. Salió a dominar el tempo del partido y cerró la primera mitad con una ventaja de 18-15 que, si bien no era definitiva, sí reflejaba el control del juego.
La clave del encuentro radicó en la gestión de los momentos críticos, diferente de lo ocurrido en el debut ante Puerto Rico, en el que las cubanas se diluyeron cuando el marcador apretaba, esta vez mostraron temple para administrar la renta.
En el complemento, lejos de conformarse, ampliaron la diferencia con una defensa que cortó los circuitos de ataque mexicanos y un contraataque letal que sentenció las aspiraciones del conjunto rival.
Con este resultado, Cuba archiva un balance de dos victorias y una derrota que la mantiene en plena carrera por el título.
La evolución es palpable: del traspié inicial (26-31 ante Puerto Rico) se pasó a una goleada histórica y ahora a un triunfo de prestigio.
Los números hablan de un equipo que ha sabido recomponerse anímicamente y que llega en franco ascenso al momento decisivo del torneo.
Pero la prueba de fuego definitiva tiene nombre y apellido: República Dominicana. Las anfitrionas marchan invictas con tres triunfos en igual cantidad de presentaciones y se perfilan como las principales candidatas al cetro.
El duelo entre cubanas y dominicanas asoma como una final anticipada. Para Cuba, el cálculo es simple: una victoria la catapultaría a la discusión del título y consolidaría sus aspiraciones de clasificación a los Juegos Centroamericanos y del Caribe de Santo Domingo 2026.
En el otro resultado de la jornada, Puerto Rico superó a Costa Rica por 27-23 en un partido mucho más parejo de lo esperado, un dato que contextualiza aún más el descomunal rendimiento ofensivo que Cuba había exhibido 24 horas antes frente a las mismas costarricenses.
La sensación que deja el equipo cubano es la de un conjunto que ha sabido leer el torneo. Cayó en la trampa del debut, pero aprendió la lección. Goleó cuando debía hacerlo y ahora derrotó con oficio a un rival directo.
Llega con la moral alta, con la pólvora encendida y con la certeza de que el verdadero examen está por venir, ante las dueñas de casa, entonces sabremos si esta reacción tiene alcance de campeón o si se queda apenas en una digna remontada.
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