|
La Habana.- LAS SELECCIONES cubanas de lucha libre no pudieron convertir en bronce ninguna de las seis oportunidades que tuvieron en el XXX Grand Prix Ivan Yariguin, celebrado en la urbe rusa de Krasnoyarsk, así que regresan a casa con el botín del fogueo y la experiencia.
Luego de que el sábado Yaquelín Estornell (62 kg) y Damián Solenzal(65 kg) perdieron sus combates por el tercer lugar, este domingo sucedió lo propio con Franklyn Marén (74 kg), Arturo Silot (86 kg), Milaymis Marín (72 kg) y Mabelkis Capote (76 kg).
Marén, bronce mundial el pasado año, cedió por 4-3 ante el prominente gladiador ruso Magomed Kurbanaliev, en tanto Silot se vio claramente superado –a juzgar por el marcador- por el mongol Uitumen Orgodol.
En la rama femenina, la reina olímpica de la juventud, Marín, cedió ajustadamente ante la mongola Nasamburmaa Ochirbat, en un desempeño que dada su juventud puede valorarse de muy positivo.
Lo propio cabe para comentar el desempeño de Mabelkis Capote, quien en el repechaje derrotó a la local Kristina Shumova por 2-1, pero en busca del metal no pudo con la alemana Aline Rotter por 4-0.
Hace un año, nuestros representantes sacarón premios de esta lid, pero esta vez fue imposible. No obstante, el mayor aporte de estas citas está en el fogueo, en el encuentro con los europeos y asiáticos, y en respirar el nivel mundial temprano en la campaña.
Recuérdese que para los luchadores cubanos, lo más importante en 2019 serán los Juegos Panamericanos y la clasificación olímpica.
Rusia se llevó todos los títulos en la rama masculina (10), mientras en la femenina capturó tres, dejando igual cifra para Japón y dos per cápita para Mongolia y Estados Unidos.
LEA TAMBIÉN
Dos derrotas en Grand Prix Ivan Yariguin de lucha libre
Dos gladiadores por bronce en Krasnoyarsk
Cuba lucha por primera medalla en Krasnoyarsk
|