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La Habana.- CUANDO se mira en retrospectiva a lo hecho en el año por el clavados cubano son los Juegos Centroamericanos y del Caribe de Barranquilla el punto obligado de referencia, sobre todo porque parecía un reto demasiado alto para la joven generación que ahora ocupa planos de titularidad.
Previo a la cita se vislumbraba muy difícil conseguir un oro, y no por falta de trabajo o deseo, sino que la realidad es clara: en el área se enfrenta nivel mundial con México como abanderado y los exponentes de la Isla llegaban sin anteriores asistencias a este nivel.
Excepto el veterano Jeinkler Aguirre, alejado de certámenes universales luego de la lesión de columna que sufrió, el resto apenas sobrepasa los 18 años y tienen muy escaso fogueo internacional.
Sin embargo Anisley García se encargó de cambiar la historia con el título desde la plataforma, pese a que eran otros los nombres mencionados para ese premio en el moderno complejo acuático que se estrenó para los Juegos.
La “Tuti” cumplirá 17 años en la próxima temporada y aunque pensó que en Barranquilla sería muy complicado un resultado de este tipo, la realidad fue otra. Sorprendió con el título desde los 10 metros para demostrar su talento y enviar buenas señales de cara al futuro, aunque es todavía un camino largo porque falta para insertarse en el mundo.
En la propia sede centrocaribeña también fue tomada como muy buena la plata de Jeinkler-Yusmandy Paz desde el sincronizado de plataforma, con una combinación que según los especialistas pudiera consolidarse en el 2019 quizás buscando el “atrevido” empeño de una medalla panamericana.
El resto de la preselección nacional no tuvo accesos al podio allí, pero eso se ajustó a lo concebido. Sin embargo hace apenas unos días volvieron a llegar las alegrías, esta vez desde Canadá con el tradicional certamen Camo en el que fueron 10 las medallas.
Laydell Domínguez, José Alfredo Quinta y Anisley fueron entonces los que “tiraron del carro” para sonreír en el certamen que tiene convocatorias por edades y entre mayores, y sobre todo propicia fogueo para probar programas y ganar horas competitivas.
El primero de ellos fue el más efectivo con tres de oro en los trampolines de tres metros y será sin dudas un muchacho a seguir en el futuro inmediato, aunque teniendo en cuenta que aún no llega a los 16 años y el cuidado en esta etapa debe ser superior.
Varios talentos destacan en la selección que ahora dirige el otrora estelar José Antonio Guerra, encargado de crecer como entrenador tanto como sus alumnos de atletas.
Esa doble responsabilidad pudiera ser buena para un deporte que tuvo en la primera década del 2000 sus mejores momentos con el propio Guerra junto a Erick Fornaris y Jorge Betancourt, y luego Jeinkler, que supo adecuarse a los más experimentados para lograr excelentes resultados.
Crear su legado desde su nueva función es la tarea del subcampeón mundial de Montreal 2005, a quien le sobró talento e inteligencia como deportista y tendrá que acudir a todos los recursos a su alcance para brillar también ahora.
Recuperar la sede del Complejo de Piscinas Baraguá y estabilizar allí los entrenamientos, pese a algunas dificultades enfrentadas, fue otro punto a favor en el 2018 y deberá ser aprovechado para el 2019.
Los Juegos Panamericanos de Lima se convertirán en el punto de mira, aunque antes se pasará por la clasificación que pudiera ser en La Habana a finales de marzo, algo que beneficiará a los locales.
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