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Por Eyleen Ríos, enviada especial
Barranquilla.- VIVIR en una misma región del mundo te predestina para muchas cosas. Te provee de raíces comunes, gustos y costumbres similares, pero no es hasta ocasiones como la vivida en la inauguración de estos XXIII Juegos Centroamericanos y del Caribe que te percatas de su real alcance.
En momentos como este asumes que perteneces a un lugar excepcional. A esta parte del planeta que ha trascendido por su mezcla de real y maravilloso, por su música contagiosa y por la alegría de su gente.
Ser caribeño y centroamericano, para quienes habitan en otras partes, es sinónimo de pasión, calor y espontaneidad... y eso fue realmente reflejado en el espectáculo con que los colombianos abrieron oficialmente la puerta de su casa a miles de deportistas.
No necesitabas ser experto bailador para contagiarte con la música de una ceremonia que no tuvo “baches”. Que contó con maestría el pasado, pero partiendo del futuro, un futuro que no es el que queremos porque en él se perdió la alegría.
Fue una historia en la que hubo tambores, piano, guitarra eléctrica y cantos de pájaros semejando un amanecer colombiano, o simplemente un amanecer… pues para los caribeños esas son escenas comunes.
Barranquilla aprovechó la ocasión para dejarse “ver”, para enseñarse tal como es… colorida, alegre, carnavalesca y sobre todo caribeña y centroamericana.
Así se sienten los miles que estuvieron en las gradas del Estadio Metropolitano, todos atentos a lo contado, seguidores del desfile de las delegaciones, que por cierto resultó atractivo.
Mucho más dinámico con sus cambios de ritmos que fueron desde el “Oye como va” con que los cubanos vimos a nuestros campeones, hasta el mariachi mexicano, el reggae jamaicano, Panamá acompañado de Rubén Blades y su Pedro Navaja y los anfitriones con su “En Barranquilla me quedo”.
Y si todo eso no resultaba suficiente para convencerte de la dicha de sentirte caribeño y centroamericano, llegó el fin anunciado: una Shakira que regresó a casa, su casa, para reafirmarte con temas como “Me Enamoré”, “Hips Don’t Lie” y “La Bicicleta” que es un privilegio sentir la alegría de los que viven en esta parte del mundo…
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