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Caracas.- DEMOSTRAR la importancia de que la triada médica participe en la preparación y los eventos de los atletas y equipos de alto rendimiento ha sido una de las grandes contribuciones de la Misión Deportiva Cubana en Venezuela.
Bien lo sabe la doctora María Teresa Rodríguez Fernández, jefa de la Brigada Médica Cubana del Deporte, quien cumple su segundo año de labor en la nación de Bolívar y Chávez.
Graduada en 1992 en la Facultad de Ciencias Médicas Ernesto Che Guevara, de su natal Pinar del Río, realizó las especialidades de Medicina General Integral y Deportiva, lo cual le permite desempeñarse aquí con toda la soltura necesaria.
Por si fuera poco, antes de viajar acá María Teresa cumplió misión en Simbawe (1999-2003), trabajó con el voleibol en Vueltabajo y dirigió allí mismo el Centro Provincial de Medicina del Deporte.
Arribó al Aeropuerto Internacional de Maiquetía el 28 de noviembre del 2016, y encontró una Brigada con muchos especialistas y desplegada en los estados de Yaracuy, Barinas, Carabobo, Lara, Táchira y Caracas.
Sin embargo, con el redimensionamiento aplicado a inicios de este año, explica, quedaron 45 integrantes que forman parte del área de asistencia técnica deportiva.
«Nuestra tarea esencial es responder a las exigencias del alto rendimiento, es decir brindar la atención y control médico a los equipos nacionales de atletismo, boxeo, lucha, taekwondo, natación y kárate, y en la Unidad Estudiantil de Talentos Deportivos del Táchira», resumió en breves palabras, aunque ello implica notables cuotas de sacrificio y dedicación.
«Las tríadas médicas, integradas por doctores, sicólogos y fisioterapeutas, participan en el alistamiento de los atletas y equipos nacionales, evaluando entre varios indicadores el impacto de las cargas, la recuperación, los estados clínico y psíquico y la proyección antidopaje», sostuvo en un aparte con JIT.
«Esa actividad se conjuga con el sistema de atención médica establecido por el ente venezolano, que consiste en una evaluación periódica por los servicios de cineantropometría, cardiovascular, odontología, clínica, traumatología y otros», aclaró.
En la nación bolivariana no existen médicos especializados en el deporte, de ahí que las autoridades del Instituto de Medicina del Deporte de Cuba (IMD) insistan en la necesidad de su formación.
«Pavel Pino, director del IMD, nos visitó recientemente y propusimos tres vías fundamentales para llevar a hechos esta demanda: graduarlos acá mismo con personal docente nacional y traído de la Isla; hacer esa tarea en La Habana; o captar a egresados de la Escuela Latinoamericana de Medicina (ELAM) y dejarlos tres cursos más en Cuba con ese fin. Hay aceptación alrededor de la idea, pero veremos cuando concretarla y por cual vía», consideró.
Al comentar los saldos de la Brigada en sus varios lustros de existencia, María Teresa afirmó que la parte venezolana ha ganado claridad sobre la trascendencia del control médico en la alta competencia.
«Ahora hay un seguimiento permanente al deportista y su selección, se planifica la atención médica y se interpretan los resultados que arrojan exámenes y pruebas diversas. Las triadas intervienen en las reuniones de los colectivos técnicos, son consultadas, y de manera creciente asisten a los eventos nacionales e internacionales», resaltó.
En cuanto a esto último también detalló: «no se trata de un capricho ni el interés por viajar, es que la triada que acompaña el entrenamiento tiene una visión perfecta del atleta o el grupo, así que puede ofrecer cualquier asistencia que se requiera».
Evidencias de estos avances son la participación de siete profesionales en los Juegos Bolivarianos de Santa Marta 2017; que cinco estarán en las bases de preparación rumbo a los Juegos Sudamericanos de Cochabamba; y que cuatro asistirán a esa lid, prevista en junio venidero.
«No nos gusta presumir de logros, pero podemos decir que en los Juegos Bolivarianos Venezuela obtuvo la mayor cantidad de medallas en las disciplinas que cuentan con personal médica nuestro», expresó con una emoción contenida.
Al preguntarle por la significación de esta labor, María Teresa dijo: «Para mí, ningún lugar es como Cuba, pero esta misión me ha permitido acercarme a otra realidad social, a personas diferentes, y sobre todo cumplir una tarea revolucionaria».
Y agregó: «Si en Cuba sabemos bien que disponer de recursos no basta para lograr los resultados, acá lo he corroborado sin duda alguna. Por eso converso mucho con las personas de este pueblo, que espero haga realidad algún día todos los sueños de Chávez».
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