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Pinar del Río.- EL DEPORTE cubano actual es sinónimo de educación, cultura, patriotismo, elevación del nivel de vida y salud. Es, en suma, una de las actividades fundamentales en materia de desenvolvimiento social.
Antes del triunfo de la Revolución de 1959, cerca de 15 mil personas practicaban deportes con regularidad en el país. Existían 951 instalaciones y solo el 2% del alumnado recibía los servicios de educación física de parte de 609 profesionales de la materia, uno por cada 100 mil habitantes.
Cuba participó en siete juegos olímpicos por intermedio de 114 deportistas, y conquistó 14 medallas, cinco de ellas de oro.
En ese período de más de 50 años la Isla solo inscribió a una mujer; el boxeo profesional, el béisbol y el atletismo constituyeron los deportes más practicados.
Otras modalidades como baloncesto, voleibol, canotaje, fútbol y natación se practicaban a nivel de clubes, y la mayoría de la población no tenía acceso a ellos. No existía el apoyo oficial a la práctica deportiva.
A partir del triunfo revolucionario de 1959, el deporte cubano experimenta un giro total. El nuevo gobierno ve a la actividad física, la recreación y la práctica masiva de deportes como un legítimo derecho del pueblo.
Comienza a crearse una nueva infraestructura para llevar adelante el movimiento deportivo, alcanzar la práctica masiva a todo lo largo del país, y posteriormente obtener resultados satisfactorios a nivel internacional.
El 14 de enero de 1959 se crea la Dirección General de Deportes (DGD), dos años más tarde, el 23 de febrero de 1961, nace el Instituto Nacional de Deportes, Educación Física y Recreación (INDER), órgano rector del movimiento deportivo cubano.
Uno de los elementos más importantes y distintivos del movimiento deportivo cubano, y en particular del INDER, se enmarca en una gran fuerza técnica especializada: profesores de educación física, entrenadores deportivos, preparadores físicos, promotores de recreación y otros, para atender a una población de alrededor de 11 millones de habitantes.
Cuba posee una de las mejores proporciones a escala mundial en cuanto a la cantidad de técnicos de actividad física y deportiva con relación a los pobladores.
Dentro del amplio espectro que abarca el panorama del deporte en la nación, el de alto rendimiento constituye un objetivo estratégico fundamental.
La pirámide de alto rendimiento constituye una de las estructuras organizativas más importantes, en función de la promoción de deportistas de forma ininterrumpida con el fin de garantizar la obtención de resultados relevantes nacional e internacionalmente.
Esta pirámide abarca desde la educación física y el área deportiva, pasando por las escuelas de iniciación deportiva escolar (EIDE), las academias provinciales, hasta llegar a las Escuelas Superiores de Formación de Atletas de Alto Rendimiento (ESFAAR), donde militan juveniles y mayores, o sea, los deportistas de los equipos nacionales que representan al país en certámenes internacionales.
Pinar del Río es una de las 15 provincias del país, situada en la porción más occidental, con una extensión de 8883,74 kilómetros cuadrados, distribuidos en 11 municipios y una población de 589 664 habitantes que representan el 5,2 por ciento del país. (ONEI, 2015).
Una de las primeras instalaciones deportivas con que contó Pinar del Río en esta etapa fue el Ateneo Deportivo, inaugurado el 26 de julio de 1961.
Allí radicó la EIDE Ormani Arenado Llonch, posteriormente la Escuela Provincial de Perfeccionamiento Atlético (ESPA) y actualmente la Escuela de Formación de Profesores de Educación Física (EPEF) Comandante Manuel Piti Fajardo, que marca el inicio de los grandes cambios que se fueron generando hasta llegar a exhibir el gran potencial deportivo con que cuenta la provincia en estos momentos.
Como parte de este potencial, el territorio posee una infraestructura de más de 300 instalaciones deportivas, entre las que figuran la Sala Polivalente 19 de Noviembre, el Estadio Capitán San Luis, la Academia Provincial de Boxeo Abad Méjico y el Complejo Deportivo Guamá, entre otras.
De igual manera, en los diferentes niveles del alto rendimiento se incluyen: 54 combinados deportivos (con áreas deportivas en los 11 municipios), 1 EIDE y 4 academias provinciales (béisbol, boxeo, fútbol y baloncesto).
Pinar ostenta una fuerza técnica de 1440 profesionales (licenciados en cultura física), de los cuales 117 son másteres o especialistas del deporte. (Fuente: Dirección Provincial Alto Rendimiento).
A ello se suma la Escuela de Profesores de Educación Física (EPEF), el Centro Provincial de Medicina del Deporte, el Centro de Informática del Deporte (CEPID) y el Sistema de Educación Superior Deportiva, con la Facultad de Cultura Física y Deportes Nancy Uranga Romagoza, hoy integrada a la Universidad Hermanos Saíz Montes de Oca.
Históricamente, Pinar ha estado entre los territorios de mejores logros deportivos, figurando entre las primeras del país en el aporte de atletas a equipos nacionales, así como el aporte de medallas en juegos centrocaribeños, panamericanos y olímpicos.
Además exhibe el quinto lugar Nacional de forma integral en el deporte, complementado por el cuarto escaño en la categoría pioneril, el sexto en la escolar, el cuarto en la juvenil y el quinto en la social.
De nuestra provincia han surgido atletas de reconocido prestigio internacional como son, entre tantos, los campeones olímpicos Omar Linares y Pedro Luis Lazo de béisbol; Ariel Hernández Y Roniel Iglesias de boxeo; Héctor Milián y Alejandro Puerto de lucha; y Marlenis Costa de voleibol.
Entre los subcampeones olímpicos destacan Raúl González y Juan Hernández Sierra de boxeo; Joel Romero de lucha y Yarisley Silva de atletismo.
La lista de campeones mundiales reserva espacios estelares para Silva, Pablo Romero de boxeo, Luis Giraldo Casanova, Alfonso Urquiola y Julio Romero de béisbol, entre otros.
En el territorio se cuentan en general a más de 350 figuras, entre glorias deportivas y atletas en activo, que forman parte de la gran historia de esta pequeña nación.
El deporte de competición en el mundo ha alcanzado en los últimos años un vertiginoso desarrollo, en el que se manifiestan constantes transformaciones del escenario internacional, caracterizado por el aumento del número y nivel de las justas, las adecuaciones de los reglamentos según las exigencias del espectáculo y los sistemas de participación, el acelerado proceso de innovación tecnológica, entre otros rasgos.
Producto de todo esto se perfeccionan cada vez más los sistemas de preparación del deportista, para alcanzar resultados superiores, lo cual exige buscar mejores formas metodológicas y estructurales de organización del trabajo.
A todos estos retos se enfrenta el deporte cubano, empeñado en mantener y superar las conquistas alcanzadas, tarea que exige el perfeccionamiento de las diferentes estructuras y niveles del alto rendimiento en el país, a partir de la utilización eficiente de la ciencia y la tecnología y la superación creciente de nuestros entrenadores y técnicos deportivos.
Nuestra provincia, al igual que el resto del país, ha proyectado la estrategia de desarrollo 2017-2021, en la que en una de sus direcciones se pondera la superación de los profesionales como vía para que se apropien de los conocimientos más avanzados en su esfera para incrementar la profesionalidad y lograr mejores resultados en los servicios que prestan.
En esta labor desempeña un papel primordial la Universidad, con su Facultad de Cultura Física, y en particular el Centro de Estudios, especializado en el Entrenamiento Deportivo en el Alto Rendimiento (CEEDAR).
La misión de este último es contribuir a transformar y perfeccionar el desarrollo deportivo, a partir de la investigación, el postgrado y la formación profesional, centrado en el proceso del entrenamiento en la pirámide del alto rendimiento, que tribute a la elevación sostenida de su calidad y su reconocimiento internacional, en correspondencia con las necesidades y expectativas de nuestro sistema socialista.
A partir de la eficiencia con que se realice esta labor, el deporte pinareño estará en condiciones de enfrentar los nuevos retos y continuar en la vanguardia del desarrollo deportivo cubano.
*Director del CEEDAR. Licenciado en Cultura Física y Doctor en Ciencias Forestales. Profesor Auxiliar de la Facultad de Cultura Física Nancy Uranga Romagoza de la Universidad de Pinar del Río Hermanos Saíz Montes de Oca.
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