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La Habana. - COMO el deporte, la Educación Física y la Recreación presuponen un multifacético y dinámico intercambio del hombre con su entorno, la relación entre esas expresiones y el medioambiente han de manifestarse en una unidad estratégica.
En ella va, en primer lugar, la salud de la población, pues cultivar los músculos, incluso en el desarrollo de la alta competencia, en un ambiente amigable y sano es sinónimo de bienestar. La práctica sistemática del deporte tributa a un mejor desempeño intelectual y social de los seres humanos; sin embargo, ella no se materializaría en un ambiente deteriorado.
Ese nexo entre todas las aristas de la Cultura Física y sus expresiones físico motrices con el entorno demandan un punto de equilibrio entre esas prácticas y el escenario en las cuales estas se desarrollan.
Articular culturalmente ambas perspectivas es una contribución a la preservación de la especie humana, que vive en peligro por la degradación de su entorno, lo que flagela la vida de la humanidad.
Los patrones de consumo, las crecientes emisiones anuales de dióxido de carbono, la degradación de los suelos, más que los países poderosos se niegan a cooperar en la eliminación de esos flagelos comprometen esa relación de Deporte, Cultura Física y Recreación con el medioambtiente
Hoy 5 de junio es el Día Mundial del Medioambiente, y Cuba lo celebra en medio de una compleja situación económica que atraviesa a toda su sociedad. El causante es el recrudecimiento del bloqueo económico, comercial y financiero del gobierno de Estados Unidos, ahora aun más criminal y genocida, con dos órdenes ejecutivas (29 de enero y 1ro. de mayo pasado), mediante las que se ejercen un bloqueo energético y una presión financiera que dejan al país sin una gota de combustible, haciéndolo disfuncional, y persigue cada centavo cubano, asfixiándole sus posibilidades de comercio con el exterior
Pero ni siquiera así, Cuba renuncia a las mejores prácticas, y en esa relación entre Cultura Física y medioambiente ha caminado con pasos certeros, en la misma línea del programa de Estado Tarea Vida para el enfrentamiento al cambio climático sustentado sobre una base científica multidisciplinaria.
Con esa base científica, el Sistema Deportivo Cubano despliega en este 2026 dos programas sectoriales que se vinculan con esa relación entre la actividad física y el entorno: Deporte y Desarrollo Humano y Género, Deporte y Sociedad, que agrupan 34 proyectos, 18 de innovación y 16 de investigación.
Ambos respaldan los proyectos que lidera el Inder: Deporte y Educación Física, y Recreación y uso del Tiempo Libre; cuyos impactos esperados tienen que ver con mayor aseguramiento, desde la ciencia, a la calidad de los servicios del Sistema Deportivo Cubano, traducida en un incremento de la calidad de vida de la población como objetivo supremo.
DESDE EL DEPORTE LA BATALLA POR LA VIDA
Para que haya deporte en un entorno sano, no basta con programas o proyectos. Con el mismo prisma científico es también necesario cultivar a los actores o destinatarios de todas las manifestaciones de la Cultura Física, incluyendo a nuestros campeones.
En ese sentido, la doctora en Ciencias Mélix Ilisástigui, directora de Ciencia, Tecnología y Medioambiente del Inder, le había expresado a JIT que «hemos impulsado el cambio de la matriz energética, el uso de energías renovables en las principales instalaciones y la creación de las llamadas Vías Verdes, alrededor de salas o terrenos rescatados».
No son pocos los ejemplos diseminados a lo largo de la Isla, en que se vela por la conservación de un entorno amigable con el medio ambiente, ya sea en centros dedicados al alto rendimiento o en las áreas en las que se promueve el deporte participativo y la masividad.
«En esos espacios rescatados fomentamos la siembra de plantas para crear jardines en los que también se vincula el propósito del autoabastecimiento», abunda Ilisástigui, quien insistió, en que se deben explorar todas las vías para educar y preparar a futuros deportistas con la capacidad de crear un mundo cada vez más sostenible.
El consumo de bebidas isotónicas, fomentado desde las estructuras provinciales de medicina del deporte, enseñar maneras de reciclar y capacitar a los estudiantes de los centros nacionales con temas relacionados con el programa Tarea Vida, pasan por la forma en que preparamos a todos los actores del sistema deportivo, aseguró la Doctora en Ciencias.
De esta manera, Cuba está alineada con las exigencias del Comité Olímpico Internacional (COI), que incorporó su actuación en materia medioambiental como tercera dimensión del Olimpismo, después del deporte y la cultura.
Desde 1992, el COI realizó el llamamiento a las federaciones internacionales y Comités Olímpicos Nacionales (CON) a firmar el Pacto de la Tierra y respaldar la Cumbre de Río de ese año, y creó, tres calendarios después, la Comisión de Deporte y Medio Ambiente, más el manual para este tema.
Son motivos suficientes para que antes del primer punto, el primer jonrón o la primera medalla de oro, hayamos ganado la batalla por la vida.
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