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La Habana.- LOS CONJUNTOS de la capital y Granma dividieron honores este sábado, en la final de la Copa de Pequeñas Ligas de Beisbol, categoría 7-8 años, con sede en el terreno Juan Ealo, de la Ciudad Deportiva capitalina.
La selección de La Habana había llegado invicta a esta definición (6-0) y Granma lo hizo con cota de 6-1, pues cedió en un juego contra Sancti Spíritus en semifinales.
A primera hora, los niños de Granma se impusieron 12x2, apoyados en dos jonrones y cuatro carreras impulsadas del tercer bate e inicialista Dairon Miranda, quien conectó cuatro cuadrangulares en el doble desafío. Además, los capitalinos mostraron algunas deficiencias a la defensa.
En el duelo de cierre, los habaneros le pegaron mejor a la pelota Tenko C –con la que se juega en estas edades y que a cada municipio del país se le entregaron 120–, y estuvieron impecables a la defensa, para tomar revancha de 10x8.
Este segundo duelo se mereció la ovación de todos los presentes. Los habaneros vencían con pizarra de 8x4 en el sexto y último inning, cuando llegó el empate visitante.
En ese episodio hubo otros tres remolques de Miranda, con su segundo vuelacerca de este cotejo, para firmar el empate transitorio.
Y se decidió en Regla Schiller. El cuadro habanero firmó las dos carreras del triunfo en el séptimo acto, con dobletes de Osmel Torres y Ariel Ponce, y jit de Diego de la Vega.
Este domingo se disputará el tercer y decisivo partido.
«Excelente demostración de ambos equipos. Ganamos el primero a base de bateo, que es nuestra principal arma, y perdimos el segundo al no poder pegarle bien a la bola y fallar a la defensa. El capitán Miranda fue el principal baluarte ofensivo», comentó a JIT el mentor granmense, Héctor Navarro.
En categoría 7-8 años lanza un entrenador del equipo a la ofensiva, y debe conseguir que su bateador conecte en cinco envíos. Si no lo hace, es decretado out. Se disputan seis entradas y no se puede emplear el toque de bola.
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