Foto: Roberto Morejón
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Río de Janeiro.- OTRA VEZ fue el C2 a 1 000 metros la embarcación insignia del canotaje cubano, ahora con un sexto lugar olímpico gracias a los esfuerzos de Serguey Torres y el jovencito Fernando Dayán Jorge.
En una mañana de temperaturas frescas, aunque con el sol presente, el bote de la isla arrancó muy bien en la Laguna Rodrigo de Freitas y consiguió mantenerse entre los cuatro primeros hasta psados 750 metros.
Pero el panorama cambió en el cuarto final (250 metros) y les hizo muy difícil mantener el ritmo con aire en contra de 1,8 metros por segundos, que les afecta mucho más que al resto por sus pocos pesos corporales, y pasaron la meta a los 3:48.133 minutos.
«En realidad no creo que haya fallado nada, nosotros sacamos más del ciento por ciento de lo que podíamos hacer, el tiempo no nos ayudó, somos el bote más ligero, los más pequeños de estatura, y las condiciones fueron desfavorables», comentó a la prensa el veterano Serguey, por tercera vez en una final de este tipo.
«Luchamos hasta donde pudimos y competimos con todo, me siento bien a pesar de que se me vuelve a negar una medalla, pero voy a seguir, yo no voy a parar hasta que lo consiga», confesó con lágrimas que no pudo aguantar.
Tampoco evitó el desencanto del momento su compañero Fernando Dayán, quien a los 17 años logró discutir medallas como integrante de una dupla de apenas 12 meses de trabajo conjunto.
Este sábado la agitación del público en la instalación fue mayor de lo habitual, pues los locales Erlon de Souza-Isaquias Queiroz, campeones mundiales del 2015, marcaron siempre el paso de la competencia, aunque luego terminaron en plata con 3:44.819.
Los alemanes Jan Vandrey-Sabastian Brendel tuvieron un remate de ensueño para cruzar la línea de sentencia a los 3:43.912 pese a ir terceros en los 750 metros, y dejaron el cetro de hace cuatro año en su país. Los ucranianos Taras Mishchuk-Dmytro Ianchuk se llevaron el bronce (3:45.949).
«La carrera fue perfecta, ellos hicieron todo lo que se les dijo, solo tienen un año de trabajo conjunto y logramos esto, incluirnos en una final olímpica uniendo juventud y experiencia», sostuvo en realción con los cubanos el entrenador Yosniel Domínguez, contento por el desempeño.
«Pensamos que se podía superar este sexto lugar, las expectativas eran altas, tenemos un bote para seguir trabajando y que terminen satisfeechos, no tristes como ahora», explicó, conocedor de cuánto pueden dar en esta especialidad.
Lo mejor de Cuba en esta prueba fue la medalla de plata de Ibrahim Rojas-Leobaldo Pereira en Sydney 2000, en tanto Torres también fue sexto en Londres pero como compañero de José Carlos Bulnes.
Ahora en esta ciudad Torres-Dayán fueron los únicos de la isla con acceso a una final A, pese a las intenciones con que se llegó con otros como el K1 a 200 y 500 metros de Yusmary Mengana.
El K1 a 200 metros con Fidel Antonio Vargas y el K2 a 1 000 con Jorge Antonio García-Reinier Torres fueron las restantes embarcaciones presentadas.
Alemania con cuatro oros, dos platas y un bronce lideró el medallero por delante de Hungría (3-0-0) y España (2-0-1).
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