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Las Tunas.- EL SLUGGER Yasmani Tomás es el único jugador sobreviviente del último título rubricado por un equipo Industriales en la edición 49 de la Serie Nacional de Beisbol 2009-2010, bajo la égida de Germán Mesa.
Con su mente fija en aquel cetro, y sin apenas reflexionar por la emoción del grato recuerdo, a una pregunta de JIT respondió tan rápido como hace swing madero en ristre: «era un sueño repetir ese primer lugar con los Leones capitalinos, y acabamos de lograrlo en esta IV Liga Élite del Beisbol Cubano".
«El mentor Guillermo Carmona le dijo a mi papá que en este retorno mío, lo importante no es solo lo que yo haga como jugador, sino también por lo que inspiro a los muchachos jóvenes que tanto me siguen», aseveró.
«Ya tengo muchos años de experiencia tras mi paso por Grandes Ligas y otras lides en el área. Por eso los jugadores, que me ven como un mentor, oyen mis consejos. Al igual que yo, todos querían regalarle este título a la afición de la capital», acotó el Tanque Tomás.
El fornido bateador recordó que en ese año 2010, apenas tuvo 26 turnos al bate, y que después de ese éxito se mantuvo con el equipo azul hasta la 54 serie nacional.
«Dolieron mucho las siguientes derrotas en la final contra Ciego de Ávila, en semifinales ante Pinar del Río y la eliminación en fase regular de esa edición 54», explicó.
«Luego me fui a jugar a la MLB con el Arizona Diamondbacks y cedimos en un play off contra los Dodgers de los Ángeles. Pero luego firmé títulos en la Liga Invierno de República Dominicana, con las Estrellas Orientales, que lo ganaron después de 51 años; y en mi primer año en la liga mexicana como plantilla de los Cañeros de los Mochis, que no levantaban un trofeo desde hacía 20», aseveró.
Comentó, además, que le preguntaba a su papá: «¿por qué estos triunfos no me llegan con mis Industriales? Pero nunca perdí la motivación por conseguirlo».
Recordó su alegría por el retorno a Cuba y la reincorporación al equipo.
«Pero tuve que alejarme de una final porque me enfermé por una sobredosis de vitaminas y perdimos contra Las Tunas. En varias ocasiones estuvimos cerca de lograr el añorado premio, pero no lo concretamos», detalló Tomás.
Para el gigante habanero, su paso por el beisbol profesional le ha ayudado a limar algunas deficiencias del conjunto azul.
«Cuando juego en primera base con los Mochis, le hago señas al receptor y le propongo lanzamientos a los pitchers según el bateador en turno. Ahora también lo hice con Andrys Pérez, y creo que he ayudado bastante», certificó.
Comentó el Tanque que le explica a los jugadores la importancia de empujar una carrera, que no se pueden desaprovechar las ocasiones que brinda el rival.
«Les comento lo difícil que resulta anotar en el beisbol. En un partido, el bateador tiene la posibilidad de ir dos o tres veces al cajón de batear. Pero siempre hay una que es para provecho del equipo, y en esa no se puede fallar».
El Tanque alabó el buen estado de los felinos en los tres aspectos de juego en toda la campaña. Por eso, ya era hora de romper el maleficio y darle a la capital el título tan esperado.
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