La Habana.- La selección femenina cubana aseguró este viernes su clasificación a los octavos de final de la Copa América de Baloncesto 3×3 de El Salvador 2026, tras cerrar invicta el grupo C con dos triunfos resueltos en los segundos finales ante Chile y México.
El equipo cubano, integrado por Keila Sagarra, Anisleidy Galindo, Rachel Contreras y Liset Valdés, llegará a la fase eliminatoria con paso firme: cinco victorias en cinco partidos, si se suman sus tres éxitos de la ronda clasificatoria ante Guatemala (18-13), República Dominicana (15-11) y Santa Lucía (21-6).
Ante Chile, Cuba firmó una remontada mínima. Cuando el reloj agonizaba, Sagarra igualó el marcador y, poco después, Galindo apareció bajo el aro para convertir la canasta decisiva.
La veterana pinareña fue el gran sostén ofensiva del equipo en ese duelo, con diez de los catorce puntos cubanos.
Frente a México, la historia se repitió. Las mexicanas dominaban 17-16 a falta de siete segundos, pero Sagarra tomó el balón desde fuera del arco, lanzó apoyándose en el tablero y convirtió un doble de enorme valor que dejó el definitivo 18-17.
El siguiente reto para Cuba será este domingo, ante El Salvador, en los octavos de final. Las anfitrionas contarán con el empuje de su público, por lo que las cubanas necesitarán mantener la concentración y la precisión que las llevaron a dominar su grupo.
«Vinimos a este torneo con el objetivo de sumar puntos al ranking y que eso a su vez nos permita clasificarnos a los Juegos Panamericanos de Lima 2027», apuntó para JIT la presidenta de la Federación Cubana de Baloncesto, Dalia Henry.
«En la edición anterior de este evento, en 2024 alcanzamos el octavo puesto y solo con los puntos de ese evento nos dio la posibilidad de poder clasificarnos a los Juegos Centroamericanos y del Caribe de Santo Domingo 2026. Además, esto nos otorga puntos importantes para completar el ciclo olímpico a Los Ángeles 2028», agregó Henry.
Con su boleto ya asegurado, la selección cubana afronta la ronda eliminatoria con la ilusión de seguir avanzando y pelear por las medallas en un torneo que, hasta ahora, le sonríe.










