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Santo Domingo.- HACE dos días, Alejandro Rodríguez, a quien conocemos como Kenya, nos dijo que habían grandes posibilidades de estar en el podio en la prueba de relevo mixto del triatlón de estos XXV Juegos Centroamericanos y del Caribe.
Lo decía por la manera en que habían competido en el concurso individual sus compañeras Leslie Amat e Isabel Rodríguez, quienes estuvieron en el pelotón de avanzada en la natación y el ciclismo, cediendo luego en la carrera.
También él poseía confianza en su posible desempeño, mejorando su evento fuerte, la carrera, la cual le pasó factura en el individual.
La premonición de Kenya se hizo realidad, pues Leslie, él, Isabel y Marcos Fernández tuvieron un espectacular desempeño, solo superado por la posta mexicana.
Por orden, Leslie fue la primera del relevo de la Mayor de las Antillas, que desde esa apertura siempre estuvo en medalla, al entrar en la tercera posición. Alejandro mantuvo la posición, pero bajándole la distancia en relación al primer lugar de 0.51 segundos a 0.45.
Luego Isabel preservó el tercer escaño y cuando le tocó el turno a Marcos Fernández, la cuarteta cubana subió al segundo lugar, para entrar a la meta con 1:07.25, detrás de México (1:06.26) y delante de Colombia (1:07.42).
Para el triatlón cubano no solo es una medalla más, sino la expresión de superación, porque esa presea plateada mejora la de bronce obtenida en la cita precedente en ese mismo evento.
Es también una recompensa al esfuerzo hecho bajo circunstancias muy adversa, y ratifica lo que Kenya nos dijo hace dos días, cuando la escuadra masculina y femenina quedaron sin podio en el individual. "Hay mucho nivel en esta competencia, pero no descartamos un resultado importante en el relevo mixto".
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