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Santo Domingo.- EL PABELLÓN de Deportes de combate de esta ciudad se convirtió en la capital de la lucha femenina de Cuba, cuando cinco de sus seis luchadoras subieron al podio de premiaciones, y cuatro de ellas a lo más alto.
A Greili Bencosme le tocó la responsabilidad de abrir esa senda dorada ante una curtida oponente que le había derrotado en el Campeonato Panamericano de este año.
"La mexicana Mercedes Castillo me venció faltando segundos en esa competencia, en Estados Unidos. Era una espinita que tenía que sacarme, y lo logré", expresó Greili.
"Está de ahora fue una pelea dura, porque después del primer minuto me cantaron pasividad. Me concentré en marcar en la pizarra en esos 30 segundos, y pude conseguir una presa que me permitió una técnica de movimiento amplio", explicó.
Con cuatro puntos de ventaja la joven de Jiguani, en la provincia de Granma, continuó su ataque hasta que alcanzó la máxima nota de pegada, y la presea áurea en los 50 kilogramos.
Cómo cada una que se puso una medalla en el pecho, sus primeras palabras fueron para su entrenador, Filiberto Delgado, quien no pudo estar con sus alumnas por un problema de salud.
"Se lo debemos todo a él", dijo con los ojos húmedos Greili, a quien le tocó aquí sustituir a la subcampeona olímpica de París 2024, Yusneylis Guzmán.
Después, en los 53, Laura Herin con un desborde ofensivo sobre la venezolana Alexa Álvarez puso el duelo a su favor por 6-3, y terminó con pegada.
En el mismo momento en que la entrevistábamos, la llamada de su profesor la sorprendió. Era Filiberto... "Profe aquí está su victoria, todo es por usted. Gracias".
También muy emocionada, la única luchadora que repite aquí su título de la edición anterior de San Salvador 2023, supo por la prensa que era la ganadora de la presea dorada número 1950 en la historia de Cuba en estos Juegos.
"Pues aún más feliz, todo lo que hago es para mí pueblo y si le dices triunfo me siento muy orgullosa", respondió.
Yainelis Sanz, medallista de bronce mundial en la categoría Sub 23, era favorita sobre la mexicana Bertha Rojas. Sin embargo, se vio rápido debajo en el marcador por 3-0, pero ya cuando fue al descanso de un minuto, se había acercado en el marcador 2-3.
En el segundo parcial, no dejó de atacar y logró los dos puntos necesarios para escalar la cima del podio de Santo Domingo 2026, en los 57 kilogramos.
"Se me hizo compleja, porque estuvo trabajando por dentro y logró sacar ventaja. Pero yo tenía tantos deseos de ganar que ni perdiendo me veía derrotada. En el segundo tiempo me dije. Te quedas en tres puntos".
Ella, como sus compañeras, fue sorprendida por Filiberto al teléfono, y le dijo que "como usted nos enseñó, no hay luchadora cubana que se rinda".
El máximo referente de la lucha femenina cubana, Milaimis Marín, medallista olímpica de la Juventud, de mayores, en citas del mundo y panamericanas lucho como si en ese combate final le fuera la vida.
Preguntada por la razón de tanto ímpetu frente a la venezolana María Acosta, dijo que está era la única medalla de oro que le faltaba.
"Recuerda que fui la única que no ganó en San Salvador 2023 y eso no me dejaba dormir, pese a que iba obteniendo otros resultados mayores", aseguró.
"El profesor Filiberto sabe que estoy que hemos hecho aquí es el resultado de su esfuerzo, de su sabiduría, pero sobre todo del cariño que nos tiene y el que nosotras le profesamos".
Comentó que las luchadoras jamás se rendirán, a pesar de todos los problemas que hemos pasado en la preparación, sin base de entrenamiento, y con todas las dificultades que pasa nuestro pueblo".
"Somos un equipo comprometido con la victoria, y aquí lo hemos demostrado".
María Fernanda Santana, campeona en 2023 logró la medalla de bronce en los 62 kilogramos, haciendo un gran esfuerzo para sobreponerse de una lesión en la rodilla izquierda.
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