
Dakar.- El comité organizador de cada cita multideportiva, despliega todo tipo de iniciativas para escoger a personas que estén en condiciones de apoyar la organización, asistencia a las delegaciones, logística y acompañamiento de los atletas y colegas de la prensa de todo el mundo, que visitan su país.
En esa labor de seleccionar y preparar a los bien llamados «voluntarios», los organizadores de los Juegos Olímpicos de la Juventud Dakar 2026, que finalizarán el próximo día 13, no han constituido la excepción de la regla. Según ha trascendido, con el Programa Jambaar26 se tomó el proyecto oficial de coordinar la participación de los voluntarios para este histórico evento, primero que organiza el COI en territorio africano.
Directivos del certamen han explicado a JIT que valoraron requisitos indispensables para los 6.000 participantes -anfitriones y de otros países-, que finalmente inscribieron, en pos de una mayor «calidad» en la colaboración que brindarían.
He sido testigo de su fiel trabajo. Ya sea una frase en inglés, u otra francés, o en diversos idiomas, así como el siempre empleado «lenguaje de señas», el voluntariado desenreda la madeja ante situaciones que desconocen los invitados extranjeros. Y estos les agradecen.
Por ejemplo, en la sala de prensa del Complexe Tour de l’Oeuf, sede del ya finalizado torneo de beisbol5 y de la natación, el joven Mamadou Diop siempre está pendiente de las necesidades de los colegas. Su «español» no es perfecto, pero sí su gestión al atendernos.
La dupla de JIT coincidió en el TER (tren de transporte) con el voluntario italiano Diego Russi, quien en una ocasión trabajó en Cuba como turoperador. Nos explicó sus numerosas funciones en esta cita senegalesa y se siente muy satisfecho por haber atendido en un inicio a la delegación cubana. Más tarde, fue designado como enlace, casualmente, de la representación de su natal Italia.
Jaineba Gueye es otra laboriosa colaboradora, como coordinadora en el tema transporte. «Me complace mucho cuando aprecio que puedo contribuir con una buena orientación, para evacuar las dudas de los visitantes a mi tierra. Soy oriunda de esta ciudad y quisiera que todos se sintieran bien», nos comentó.
Otros que se preocupan por prestar un buen servicio son los de la Villa Olímpica, donde existen muchos espacios para visitar: entre otros, hospedaje, comedor y posta médica.
«Sabemos que necesitan de nuestra colaboración y se las brindamos con mucho respeto y cariño, para que en este lugar se puedan sentir como en casa», nos aseveró Coumba Sarr.
Y no quisiéramos cerrar este capítulo sin citar al chileno Diego Ceballos, designado por los organizadores para atender a la delegación cubana. Un joven de vasta experiencia en estas tareas. Lo gestiona todo y siempre brinda una idea para encarar determinado tema, tanto en la villa como en el traslado hacia las instalaciones y una vez llegados a ellas.













