
La Habana.- Cuando terminen las subseries que comenzaron este jueves habrá concluido el primer segmento de la fase de grupos de la 65 Serie Nacional. En ella cada equipo habría jugado 24 partidos, ocho ante cada rival de la llave; pero a partir del próximo martes la tónica será diferente.
Desde ese momento, los de un grupo serán rivales de los conjuntos inscritos en el otro apartado de la zona. Cada enfrentamiento será de cinco desafíos, para un total de 20 choques con los cuales cerraría la etapa clasificatoria.
Es decir, se acercan momentos de definiciones, y en consecuencia tensos.
De lo que ha ocurrido hasta ahora, las 16 victorias de Pinar del Río en 20 juegos es excepcional; por el Este, Santiago de Cuba ha ido sosteniéndose y confirmando los vaticinios a fuerza del poder de las muñecas de sus jugadores.
Pero hay un dato entre dos de los equipos de la zona oriental, con muchas posibilidades de clasificarse a la postemporada que solo aparece bajo la lupa del «Sherlock Holmes» de la pelota cubana, Benigno Daquinta.
En sus «detectivescas» investigaciones encontró que el pasado día 22 de octubre Granma y Holguín jugaron su duelo número 300 en series nacionales. Eso, que ya es un hito, y que, en medio de otras pautas como los cinco dobles en un juego del pinareño Juan Manuel Pérez, la costumbre de Yoelquis Guibert de desaparecer pelotas e impulsar carreras o la manera en que Denis Laza se ha sostenido como líder de los bateadores, pasó sin resonancia alguna.
Entonces, nos perdimos datos como que ninguna otra pareja de equipos ha alcanzado esa cifra de enfrentamientos en las temporadas cubanas; o que la historia de esos cotejos comenzó el 7 de enero de 1978, en la XVII Serie Nacional, en el estadio Thelmo Sperante de Banes.
El Holmes de las series nacionales nos dijo, además, que desde aquel primer duelo hasta el del pasado día 22m Cachorros y Alazanes han disputado sus 300 desafíos exclusivamente en calendarios regulares, pues nunca se han encontrado en postemporada.
Sin incluir confrontaciones en playoffs y en otros campeonatos de nuestro país, el binomio que más cerca está de los 300 es el de Ciego de Ávila y Las Tunas, con 288 disputas, sumadas ya las ocho de la actual campaña.
Si se tomaran en cuenta los playoff, los que más han chocado son Ciego de Ávila y Villa Clara, en 315 ocasiones, de ellas 31 en postemporada.
El «detective» se sumergió en su océano de estadísticas para adelantarnos que el próximo encuentro entre Villa Clara y Las Tunas también tendrá un significado especial. Cuando vuelvan a medirse en un calendario regular, lo cual no será posible en esta 65 Serie Nacional, se convertirán en la decimotercera dupla con 270 juegos.
De acuerdo con Daquinta, los villaclareños poseen, además, el mayor número de victorias frente a un mismo rival en series nacionales: 186 ante Las Tunas, con un promedio de .691. También encabeza ese registro cuando se suma la postemporada, porque sus triunfos ante los tuneros ascienden a 190.
La mayoría de los duelos citados tras está pesquisa corresponden a conjuntos de la zona oriental. Sin embargo, nuestro Holmes tiene un argumento «elemental».
Aunque Industriales, Pinar del Río y Matanzas se enfrentan desde la VII Serie Nacional, disputada en 1967-1968, durante muchos años las representaciones de esas plantillas compitieron con otros nombres: Vegueros y Forestales, en el caso pinareño, y Henequeneros y Citricultores, en el matancero.
Habría que ver si Daquinta tiene algún otro hito en camino, o escondido; pero por lo pronto, esperemos cómo terminan los equipos en cada zona después de los primeros 24 encuentros.
De la posición que ocupen después ese punto del calendario podría depender en gran medida sus aspiraciones de llegar a la postemporada.










