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| Noticia |
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Por:
Ricardo.Lisset Isabel |
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Hansel García Hernández |
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Pollo parece, loco no es |
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El polista que por arrebato juvenil concursó en las dos últimas competencias internacionales en el complejo Baraguá y se convirtió en la revelación de la natación cubana.
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| Foto: Anaya.José L. |
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La Habana (25 abr).- TODO comenzó como un juego de niños, pero el placer fue tan fuerte que el polista Hansel García Hernández cayó en la trampa.
Cuando el villaclareño probó la miel del triunfo comenzó a vivir uno de los momentos quizás inigualable desde que vino al mundo un 10 de octubre de hace tan solo 20 años.
El “Pollo”, como le dicen desde chico por su pelo amarillo clarito, casi parece que no tiene cejas, deliraba al ver la alegría que provoca en el graderío.
Familiares, amigos y compañeros del equipo nacional de polo lo apoyaron en su loca aventura con carteles y festejos que retumbaron como nunca antes en el complejo Baraguá del este capitalino.
Hansel mostró coraje y también talento en el deporte para el que siempre le decían no tenía cualidades, en cambio con par de brazadas se convirtió en el más rápido de la Copa Marcelo Salado: 23,35 en 50 metros libre y 52,62 en 100. Nada del otro mundo, pero ganó.
Tan contagiosa fue la actuación del impetuoso polista que alentó a otros tres compañeros para competir en relevo libre, y se anotó otra victoria acompañada de la admiración de todos, hasta de los propios nadadores, quienes quizás en su debut lo miraban como un intruso en sus piscinas.
En medio de aquel ensueño, declaró a los periodistas que no abandonaría el polo, pero después de diez días practicando con furia la arrancada y el toque, le dijeron que se había ganado su participación en los III Juegos del ALBA ¡con la selección principal!.
Hansel no defraudó, volvió a lo más alto del podio y con mejores cronos: 23,30 y 51,79, y cerró brillantemente el 4x50 combinado, relevo en el que mantuvo la ventaja de sus antecesores, las figuras más establecidas del patio: Pedro Medel (espalda), Andy Luis Milián (pecho) y David Rodríguez (mariposa).
El Pollo ya pertenece a la preselección nacional, promoción bien merecida dados su coraje, entrega y aptitudes por sus extremidades largas y fuertes, lo cual debe agradecer al polo, disciplina que ha aplaudido su decisión de traslado. No hubo riña, al contrario, mucha comprensión.
Reside en la escuela Marcelo Salado, viste el atuendo de la nueva disciplina, la trusa de última generación le eleva su estampa de casi 1,95 metros y hasta su rostro se me antoja más iluminado.
¿Qué te hizo cambiar de idea?
Hay veces que uno viene con esa intuición, yo siempre dije voy a ganar.
Cuando niño no tenía físico, era exageradamente flaco y chiquito, los profesores siempre me decían que no servía, tendría unos 13 años la última vez.
¿Y te salvó el polo acuático?
Allá mismo en Santa Clara comencé a practicarlo, tuve unos cuantos entrenadores, se iban de misión a otros países hasta que finalmente Josué Casas me hizo polista y participé en eventos nacionales 15-16 años, juveniles y mayores.
Cambiaste de traje de baño ¿tu mente lo ha asimilado también?.
Sí, porque tengo un gran compromiso, en este momento soy el único que con posibilidades de triunfos nado estas distancias en mi país, muy dura la de 50 metros, es corta pero hay que desarrollar alta velocidad, todo es muy rápido y fuerte.
¿Crees que soportes el volumen de entrenamiento, que en la natación sobrepasa los 40 kilómetros semanales?
En un primer momento sé que va a ser un cambio grande, estuve siete años en polo y nadaba unos 16 km como promedio en siete días, pero tendré que acostumbrarme, todo con calma, sin apuro, interiorizo que la responsabilidad asumida es grande.
¿No quieres crear falsas expectativas?
Por supuesto, cuando me embullé y participé en la Copa Marcelo Salado, aún al ganar, no me apresuré en hablar de cambios, ahora ya es diferente, obtuve resultados y una oportunidad, ahora pienso en grande, nunca que no se puede, y sí fijarme metas mundiales, olímpicas.
Pero El Pollo debe pensar antes en vallas más chiquitas, ¿no crees?.
Por supuesto, ser campeón en los Juegos Centroamericanos y del Caribe el próximo año, yo sé que puedo y lo quiero. Y así sucesivam
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